Cuando el estado se convierte en una agencia de empleos: Algo que no debemos dejar pasar
La captura del Estado por redes políticas y clientelares ha convertido recursos públicos en botín y debilitado la provisión de servicios esenciales. La erosión del contrato tributario y el avance de la informalidad son consecuencias directas de un aparato estatal utilizado para intereses privados antes que para el bienestar ciudadano.