Fecha: 16 junio, 2026 Tipo de cambio : s/ 3.375

Las tareas pendientes del próximo presidente

Anemia, inseguridad, infraestructura, acceso al agua y competitividad agrícola forman parte de la agenda que seguirá pendiente después de las elecciones.
Redacción Vigilante Publicado 2:48 pm, 12 junio, 2026

El próximo presidente heredará una agenda compleja. Más allá de la coyuntura electoral, hay desafíos que llevan años acumulándose y que seguirán presentes una vez concluido el conteo de votos. Las Elecciones 2026 definirán quién gobernará el país durante los próximos cinco años, pero no resolverán por sí mismas problemas estructurales que exigen políticas públicas sostenidas y una mayor capacidad de ejecución del Estado.

Cinco regiones permiten observar con claridad esa realidad. Cada una posee un enorme potencial económico y productivo, pero también enfrenta brechas históricas que ningún gobierno ha logrado cerrar completamente.

Puno es un ejemplo de esa contradicción. La región destaca por su actividad minera y comercial. En 2026, el Gobierno Regional dispondrá de S/ 76,05 millones provenientes del canon minero. Pero al mismo tiempo registra la mayor tasa de anemia infantil del país. Según la Encuesta Demográfica y de Salud Familiar (ENDES) 2025, el 56,1% de los niños entre 6 y 35 meses padece esta condición. A ello se suma otro problema estructural: el 88% de la población ocupada trabaja en la informalidad. Son cifras que reflejan una brecha persistente entre la capacidad económica de la región y la dificultad del Estado para convertir los recursos públicos en mejores indicadores de desarrollo humano.

La Libertad enfrenta un desafío diferente. Es una de las principales regiones agroexportadoras del Perú y concentra importantes inversiones productivas, pero también se ha convertido en uno de los mayores focos de inseguridad del país. Las extorsiones afectan a miles de pequeños y medianos empresarios. Solo entre el 2024 y 2025 se registraron 7.253 denuncias por extorsión, según el Observatorio Regional de Seguridad Ciudadana de La Libertad. Además, la propia Policía ha señalado que solo en Trujillo se reportan entre 10 y 12 casos diarios.

En Cusco, el principal reto no solo es atraer más turistas. La región alberga el destino turístico más importante del país y Machu Picchu recibe más de un millón y medio de visitantes al año. El desafío consiste en fortalecer la actividad económica y acompañarla con infraestructura adecuada. El Aeropuerto Internacional de Chinchero, una obra esperada durante décadas y que actualmente registra alrededor del 40% de avance físico, simboliza esa tarea pendiente.

Tacna también evidencia una tensión entre oportunidades y necesidades insatisfechas. Su ubicación estratégica la convierte en un punto clave para el comercio y la integración fronteriza con Chile. Sin embargo, la seguridad hídrica continúa siendo un desafío permanente. Según información presentada en el Congreso, más del 22% de la población rural de la región todavía no cuenta con acceso a agua potable.

San Martín, por su parte, representa el potencial agrícola del Perú. La región ocupa el tercer lugar nacional en la producción de arroz, café y cacao, y concentra el 38% de la producción nacional de cacao. Sin embargo, su competitividad continúa condicionada por problemas de infraestructura. El reciente paro agrario volvió a poner en evidencia la importancia de la carretera Fernando Belaunde Terry para el transporte de la producción y el acceso a los mercados.

Estas contradicciones también ponen sobre la mesa una limitación del propio Estado. Contar con presupuesto no garantiza resolver los problemas. Durante el primer trimestre de 2026, 1.442 de las 1.891 municipalidades del país ejecutaron menos del 25% de su presupuesto de inversión, mientras que 97 no habían ejecutado un solo sol, según el Ministerio de Economía y Finanzas. La brecha no siempre está en la falta de recursos, sino en la capacidad para transformarlos en resultados concretos.

El resultado electoral resolverá una incertidumbre política. Sin embargo, el próximo gobierno recibirá un país donde la anemia infantil, la informalidad, el crimen organizado, la dependencia de actividades económicas poco diversificadas, las limitaciones de infraestructura y las brechas en servicios básicos seguirán demandando respuestas. La verdadera tarea comenzará cuando ese gobierno tenga que enfrentar las deudas que el Estado todavía mantiene con millones de peruanos.

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