MEF anuncia mayor fiscalización mientras solo 1.5 millones de trabajadores pagan Impuesto a la Renta
El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) anunció la creación de una comisión presidencial enfocada en combatir la evasión del IGV y del Impuesto a la Renta. El grupo estará a cargo de Manuel Estela y Luis Alberto Arias y tendrá entre sus focos el monitoreo de profesionales independientes.
Durante el anuncio, el ministro Elmer Cuba señaló que quienes no declaren sus ingresos enfrentarán “todo el peso de la ley” y sostuvo que “la SUNAT no persigue” a los contribuyentes.
El mensaje abre una discusión sobre cómo fortalecer el cumplimiento tributario sin incrementar las dificultades que ya enfrentan quienes operan formalmente, especialmente trabajadores independientes y pequeños negocios.
Una base formal todavía reducida
Según las cifras expuestas por Cuba, de aproximadamente 18 millones de trabajadores en el país, solo 5 millones son formales. De estos, 3.5 millones perciben ingresos por debajo de 7 UIT y no pagan Impuesto a la Renta. En consecuencia, alrededor de 1.5 millones sí estarían sujetos al pago de este impuesto.
El problema de fondo, por tanto, no se limita a fiscalizar a quienes ya forman parte del sistema, sino también a ampliar una base formal que continúa siendo minoritaria.
Las capacidades para enfrentar una fiscalización, además, son distintas. Una empresa de mayor tamaño puede disponer de áreas contables y asesoría especializada, mientras que un trabajador independiente o un pequeño empresario debe asumir directamente una parte importante de los costos administrativos y tributarios.
Las facultades de la SUNAT
La afirmación de que la SUNAT “no persigue” debe analizarse también a la luz de las facultades legales de la administración tributaria. Dentro de los procedimientos previstos por la legislación, la entidad puede recurrir a mecanismos como el embargo de cuentas en cobranza coactiva, la retención de fondos o el cierre temporal de establecimientos ante determinadas infracciones.
Estas herramientas forman parte del sistema de recaudación y sanción, pero su impacto puede ser proporcionalmente mayor sobre negocios pequeños con menor liquidez y capacidad administrativa.
La experiencia tributaria tampoco es igual para todos. Un trabajador en planilla, sujeto a rentas de quinta categoría, enfrenta obligaciones distintas a las de un profesional independiente que emite recibos por honorarios o un emprendedor que administra directamente la contabilidad y flujo de caja de su negocio.
El reto de formalizar
Combatir la evasión es una función legítima del Estado. Sin embargo, una estrategia de formalización requiere también revisar los incentivos y costos que determinan por qué millones de trabajadores y negocios permanecen fuera del sistema.
La simplificación del régimen tributario, la reducción de costos de cumplimiento y la revisión de las barreras que dificultan la contratación formal son parte de esa discusión. El desafío para el MEF será demostrar que la nueva estrategia puede elevar el cumplimiento tributario sin convertir una mayor fiscalización en una barrera adicional para quienes ya intentan operar dentro de la formalidad.