Falta de recursos amenaza la conservación del Suri en el sur del Perú

Tres centros mantienen bajo cuidado a unos 140 ejemplares, pero enfrentan dificultades para cubrir su alimentación. La crisis podría comprometer tres décadas de investigación y reproducción de esta especie andina en peligro de extinción.
Redacción Vigilante Publicado 3:30 pm, 31 julio, 2026

El Suri, también conocido como ñandú de Darwin, enfrenta una nueva amenaza para su conservación. Tres centros especializados cuidan actualmente a unos 140 ejemplares, pero la falta de recursos públicos dificulta la compra de alimento balanceado y el mantenimiento de las aves.

La situación pone en riesgo el trabajo de investigación, reproducción y conservación desarrollado durante más de 30 años. Sin financiamiento oportuno, los centros podrían perder avances científicos acumulados durante décadas y quedar sin capacidad para garantizar el bienestar de los animales bajo su cuidado.

Una especie propia de los Andes

El suri habita en las zonas altoandinas de Puno, Tacna y Moquegua. Puede medir hasta 1,5 metros y alcanzar una velocidad de 60 kilómetros por hora. Además, cumple una función importante en el equilibrio de los ecosistemas de la puna.

Pese a su valor ambiental, esta ave se encuentra en peligro de extinción. Su conservación depende, entre otras medidas, de los programas que mantienen ejemplares protegidos y desarrollan acciones para su reproducción.

La falta de alimento balanceado no representa únicamente un problema operativo. También puede afectar la salud de las aves y debilitar los esfuerzos destinados a recuperar su población.

Una respuesta todavía pendiente

Ante esta situación, la Autoridad Binacional del Lago Titicaca creó una mesa técnica para buscar soluciones y reactivar la inversión pública destinada a la protección del suri. Sin embargo, la formación de este espacio no resuelve la necesidad inmediata de financiar la alimentación y el cuidado de los ejemplares.

El caso muestra la distancia que puede existir entre los compromisos estatales de protección de la biodiversidad y la capacidad para ejecutarlos. Aunque existe conocimiento científico y personal especializado, los centros requieren presupuesto para continuar funcionando.

La atención inmediata permitirá proteger a los 140 ejemplares y preservar más de tres décadas de investigación. También será necesario establecer un financiamiento sostenible, con responsabilidades y plazos definidos, para evitar que la conservación de una especie nativa dependa de respuestas temporales.

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