Fecha: 31 agosto, 2026 Tipo de cambio : s/ 3.348

Dengue crece antes de El Niño mientras la respuesta sanitaria se retrasa

El dengue ya se ha multiplicado en Piura, La Libertad y Lambayeque antes del verano. El Niño amenaza con agravar el escenario, pero las compras atrasadas y la baja ejecución de recursos revelan una respuesta pública que vuelve a llegar tarde.
Redacción Vigilante Publicado 1:15 pm, 30 agosto, 2026

El dengue se dispara en el norte antes de que llegue el verano y se intensifiquen las lluvias asociadas a El Niño. Hasta inicios de agosto, el Perú registró 42.440 casos, 41% más que en el mismo periodo de 2025. Solo Piura, La Libertad y Lambayeque concentran casi 17 mil contagios. El riesgo no está únicamente en la velocidad con que avanza la enfermedad. Mientras las autoridades advierten sobre un verano con condiciones que pueden favorecer una mayor transmisión, el sistema público de salud mantiene compras pendientes o anuladas, baja ejecución de recursos y regiones que deben adquirir insumos por su cuenta y a mayor costo.

Las cifras regionales muestran la magnitud del salto. Piura pasa de 980 casos en 2025 a 7.641 este año; Lambayeque, de 648 a 3.667; y La Libertad, de 202 a 5.677, casi 28 veces más. En Piura también aumentan los cuadros más delicados: los casos graves pasan de cuatro a 37 y los pacientes con signos de alarma, de 157 a 1.171. Todo ocurre antes de los meses de mayor riesgo.

El escenario puede complicarse. El 14 de agosto, la Comisión Multisectorial encargada del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño mantuvo la alerta de El Niño Costero y proyectó que el evento continuará hasta el verano de 2027. Su magnitud más probable se ubica entre fuerte y extraordinaria, con lluvias por encima de lo normal en la costa norte y central. El Niño no causa dengue, pero las altas temperaturas y las lluvias favorecen la reproducción del Aedes aegypti al generar más criaderos y facilitar su desarrollo.

Compras atrasadas cuando los casos ya aumentan

Mientras los contagios crecen, hospitales y centros de salud enfrentan problemas de abastecimiento de medicamentos e insumos para atender el aumento de casos. Según RPP Data, el Centro Nacional de Abastecimiento de Recursos Estratégicos en Salud (Cenares) dispone de alrededor de S/3,7 millones para medicamentos y otros productos destinados a enfermedades metaxénicas, entre ellas el dengue. Hasta mediados de agosto ha utilizado apenas S/136 mil, equivalente al 3,6%, de acuerdo con la Consulta Amigable del MEF. La partida no corresponde exclusivamente al dengue, pero la disponibilidad de presupuesto pierde eficacia si los procesos de compra no avanzan al ritmo de un riesgo que las autoridades conocen con anticipación.

En La Libertad, la Gerencia Regional de Salud reporta escasez de catéteres y equipos de venoclisis en los hospitales Regional Docente y Belén de Trujillo. Según el gerente regional de Salud, Gerardo Florián, algunos procesos de adquisición de Cenares siguen pendientes y otros han sido anulados. Reiniciar esas compras puede hacer que determinados productos recién lleguen en enero o febrero. Lambayeque cubre parte de las demoras con adquisiciones propias, pero hacerlo puede resultar alrededor de 18% más caro, según Manuel Mestanza, director ejecutivo de Medicamentos de la Geresa. Cuando una compra centralizada no llega a tiempo, el problema se traslada a las regiones y el contribuyente termina pagando más sin recibir necesariamente una mejor atención.

Piura muestra otra debilidad de la respuesta: disponer de presupuesto no garantiza prevención si los recursos no se convierten a tiempo en acciones concretas. En marzo, la Contraloría informó que el Gobierno Regional disponía de más de S/8,7 millones para prevenir y controlar el dengue, pero había ejecutado S/426 mil, apenas 5,04%. Entonces registraba 1.327 casos; cinco meses después supera los 7.600. La advertencia llegó al inicio del año, cuando la prevención todavía debía adelantarse a los meses de mayor riesgo.

El norte no enfrenta un riesgo inesperado. Las autoridades conocen el avance del dengue y saben que El Niño puede generar condiciones favorables para su propagación. Por eso, la respuesta no debería medirse únicamente por el presupuesto asignado, sino por la capacidad de convertir esos recursos en prevención, compras y abastecimiento antes de los meses más críticos. La pregunta es si el Estado utilizará a tiempo la información y el dinero disponibles o volverá a reaccionar cuando un riesgo conocido ya se haya convertido en una emergencia.

COMPARTIR NOTICIA