Fecha: 27 agosto, 2026 Tipo de cambio : s/ 3.339

Especialistas advierten grave crisis energética en el norte del país y demandan medidas urgentes en foro de Piura

Encuentro alertó que las restricciones de transmisión ya generan millonarios sobrecostos y podrían comprometer el suministro eléctrico en los próximos años.
Redacción Vigilante Publicado 6:32 pm, 27 agosto, 2026

La congestión de las líneas de transmisión, la limitada generación local y la dependencia de infraestructura crítica están elevando los costos y aumentando la vulnerabilidad energética del norte del país, advirtieron especialistas durante el Foro Empresarial “Piura ante la emergencia energética: desafíos para la competitividad y el crecimiento regional”, organizado por la Cámara de Comercio y Producción de Piura y Sudamericana de Energía (SDE).

Durante el encuentro se planteó que el problema energético del norte responde a restricciones para llevar energía de menor costo hacia la zona norte, lo que obliga a recurrir a generación local más costosa. Roberto Santivañez explicó que Piura es importador neto de electricidad y que el crecimiento de la demanda, el menor aporte hidroeléctrico durante el estiaje, las limitaciones de gas natural en Talara y los retrasos en proyectos de transmisión han generado congestión en los enlaces entre el centro y el norte. Como consecuencia, la energía de menor costo no puede ser trasladada en la magnitud necesaria y deben operar centrales de mayor costo para evitar restricciones en el suministro.

Uno de los principales impactos identificados es el incremento del costo efectivo de la energía para el norte. En el material presentado se señala que el Factor de Transmisión Eléctrica pasó de un nivel de referencia de 1,08 a 2,105 en mayo de 2026, mientras que el sobrecosto estimado para las distribuidoras del norte alcanzó alrededor de S/155 millones en ese mes. El mismo análisis advierte que esta situación genera además un costo financiero superior a S/1,2 millones mensuales por el diferimiento de dichos pagos.

Para Santivañez, mientras no se concrete la ampliación de la infraestructura de transmisión, cuyo escenario más optimista de normalización se ubica en el tercer trimestre de 2029, será necesario evaluar medidas que permitan contener los efectos económicos de la congestión. Entre las alternativas planteadas se encuentra el uso de generación local y mecanismos temporales que permitan evitar que la situación actual continúe trasladándose directamente a los costos de los usuarios.

Desde su perspectiva, Erick García, presidente de la Comisión de Seguridad Energética del Colegio de Ingenieros del Perú, advirtió que el desafío de Piura forma parte de un problema mayor de seguridad energética nacional. Señaló que más del 60% del consumo final de energía del país corresponde a hidrocarburos y alertó sobre la caída de la actividad exploratoria: entre 2016 y 2025, los contratos de hidrocarburos pasaron de 51 a 30, mientras que los contratos de exploración disminuyeron de 26 a solo 5, una reducción de 80,8%.

García sostuvo además que los recientes episodios de interrupción de infraestructura energética han evidenciado la necesidad de reducir la dependencia de un único sistema de transporte y contar con mayor redundancia, infraestructura de respaldo y capacidad de respuesta frente a crisis de abastecimiento. En el caso de Piura, recordó también que la región ha experimentado interrupciones asociadas tanto a fallas de transmisión como a afectaciones de infraestructura eléctrica por lluvias.

A su turno, César Butrón, presidente del Comité de Operación Económica del Sistema Interconectado Nacional (COES), puso en perspectiva la situación del sistema eléctrico nacional. Aunque el SEIN cuenta actualmente con una capacidad efectiva total de 14.388 MW frente a una demanda máxima de 8.236,92 MW, identificó vulnerabilidades específicas que afectan la confiabilidad del norte, entre ellas la dependencia de un solo ducto, los retrasos en proyectos de transmisión y la falta de firmeza de generación.

Butrón señaló que el proyecto Enlace 500 kV Huánuco–Tocache–Celendín–Trujillo, cuya puesta en servicio está prevista para 2029, será determinante para fortalecer la conexión del norte con el sistema. Asimismo, presentó un escenario de crecimiento medio de la demanda según el cual en 2027 podría presentarse un déficit de generación eficiente durante las horas punta del estiaje, reforzando la necesidad de adoptar medidas para asegurar el abastecimiento en los próximos años.

Frente a este escenario, los especialistas coincidieron en que la respuesta no puede depender de una sola solución. La región requiere avanzar simultáneamente en nueva infraestructura de transmisión, mayor capacidad de generación local, mecanismos que permitan contener los sobrecostos actuales y una estrategia de seguridad energética que incorpore fuentes de suministro más cercanas y resilientes.

En esta línea, durante el panel “¿Cómo reducir el costo de la energía para Piura?”, se destacó el potencial del gas natural producido en el norte como parte de una estrategia para fortalecer la generación local. Se habló de la necesidad de generar condiciones regulatorias que hagan viable la infraestructura energética que requiere el norte, incluyendo mecanismos que permitan desarrollar generación local y transporte de gas. El objetivo, se señaló, debe ser que los recursos energéticos existentes en la región puedan contribuir a atender su propia demanda y acompañar su crecimiento productivo.

Para el presidente de la Cámara de Comercio y Producción de Piura, Javier Bereche, la discusión energética debe trascender la coyuntura y convertirse en una agenda regional. “La energía constituye una condición para la competitividad de sectores como la agroindustria, pesca, minería y manufactura, por lo que garantizar un suministro seguro, competitivo y resiliente resulta fundamental para sostener las inversiones y el crecimiento de Piura”, indicó Bereche.

 

 

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