¿Puede acabarse una pensión? El riesgo detrás del retiro programado
Un trabajador puede ahorrar durante décadas para su jubilación y, aun así, enfrentar el riesgo de que esos recursos no alcancen para financiar toda su vejez. Esta posibilidad existe dentro del sistema privado de pensiones peruano, particularmente bajo la modalidad de retiro programado.
Actualmente, cerca del 90% de los afiliados que llegan a la jubilación opta por retirar el 95.5% de sus fondos de la AFP. Para quienes deciden recibir una pensión, sin embargo, existen distintas modalidades que determinan cómo se administrará y entregará el ahorro acumulado.
Un fondo que puede agotarse
Una de estas alternativas es el retiro programado. Bajo esta modalidad, la AFP entrega periódicamente una pensión utilizando los recursos de la cuenta individual del afiliado. El saldo restante continúa invertido y generando rentabilidad, mientras que el monto de la pensión se recalcula periódicamente.
El principal riesgo es que el fondo no es ilimitado. Si el ahorro acumulado resulta insuficiente, la rentabilidad obtenida es menor o el pensionista vive más años de los considerados en los cálculos, el saldo disponible puede reducirse progresivamente hasta agotarse.
Esto implica que el sistema no necesariamente garantiza que los recursos acumulados durante la vida laboral sean suficientes para cubrir toda la etapa de jubilación.
El desafío de acumular más ahorro
El problema trasciende la modalidad elegida al momento de jubilarse. También pone sobre la mesa una pregunta central para el sistema previsional: ¿cómo conseguir que los trabajadores acumulen recursos suficientes para financiar una pensión durante toda su vejez?
La respuesta depende de factores como los años y la continuidad de los aportes, el tamaño del fondo acumulado y la rentabilidad obtenida. Por ello, las políticas previsionales no solo deben concentrarse en cómo se retiran los fondos, sino también en generar condiciones que permitan incrementar el ahorro de largo plazo.
Proteger el ahorro frente al déficit fiscal
Esta discusión cobra especial relevancia en un escenario de déficit fiscal. Las dificultades de las cuentas públicas plantean la necesidad de separar las necesidades de financiamiento del Estado de los recursos que los trabajadores acumularon para su jubilación.
El ahorro previsional constituye el respaldo económico del trabajador para una etapa en la que sus ingresos laborales disminuyen o desaparecen. Utilizar esos recursos como respuesta a problemas fiscales trasladaría parte del costo del desequilibrio de las cuentas públicas hacia quienes aportaron durante décadas.
El reto para el sistema previsional es, por tanto, doble: proteger la propiedad del ahorro acumulado y generar condiciones para que ese fondo crezca lo suficiente durante la vida laboral. De ello dependerá que una mayor expectativa de vida no termine convirtiéndose también en el riesgo de llegar a una edad avanzada sin recursos suficientes para sostener una pensión.