Cusco espera obras clave mientras proyectos de infraestructura siguen acumulando retrasos
Cusco, una de las regiones con mayor importancia para el turismo y la generación de energía del país, inicia el nuevo periodo de gobierno con una cartera de obras de alto impacto que permanecen retrasadas, paralizadas o sin iniciar. Pese a contar con 1’395,180 habitantes y desempeñar un papel central en la economía nacional, la región mantiene importantes brechas de infraestructura, mientras la pobreza en las zonas rurales alcanza al 24.7% de la población.
Uno de los casos más representativos es el Aeropuerto Internacional de Chinchero, cuya inversión asciende a S/ 2,647.5 millones. El proyecto acumula retrasos desde hace varios años y continúa enfrentando dificultades para cumplir su cronograma. El contratista solicitó ampliar el plazo de entrega hasta 2028 y la Contraloría ha advertido la existencia de obligaciones pendientes y faltantes presupuestales que podrían afectar su culminación.
A la incertidumbre sobre el aeropuerto se suma la situación de la carretera de acceso a Chinchero, valorizada en S/ 443.8 millones. La vía aún permanece en etapa de estudios debido a problemas relacionados con la adquisición de terrenos y modificaciones en el diseño. La ausencia de esta infraestructura podría limitar la operatividad del futuro terminal aéreo.
En el sector salud también persisten proyectos inconclusos. El Hospital de Quillabamba, con una inversión de S/ 114.8 millones, presenta diferencias entre los reportes oficiales sobre su avance y las inspecciones realizadas en la zona. Mientras el Ministerio de Economía y Finanzas registraba cerca del 60% de ejecución, verificaciones regionales reportaban trabajos paralizados.
Otro proyecto prioritario es el Hospital de Espinar, cuya inversión supera los S/ 267 millones. La infraestructura busca beneficiar a más de 69 mil habitantes de una provincia que enfrenta limitaciones de acceso a servicios especializados de salud y dificultades de conectividad.
En materia turística, el Teleférico de Choquequirao continúa sin avances concretos. La iniciativa demandaría una inversión aproximada de S/ 937 millones y permitiría reducir significativamente el tiempo de acceso al complejo arqueológico. Sin embargo, el proyecto aún no cuenta con adjudicación, estudios definitivos ni contrato para iniciar su ejecución.
La culminación de estas obras será uno de los principales retos para la nueva administración. Además de mejorar la conectividad y el acceso a servicios públicos, estos proyectos podrían fortalecer la actividad económica y turística de una de las regiones con mayor potencial del país. Para diversos analistas, la capacidad del Gobierno para destrabar inversiones de largo plazo será determinante para cerrar brechas históricas de infraestructura y responder a las demandas de la población del sur del Perú.