Fecha: 10 octubre, 2026 Tipo de cambio : s/ 3.45

Cusco: el gas aporta casi la mitad del canon y hay US$3.590 millones en proyectos mineros

La próxima gestión regional, sea Verónika Mendoza o Hector Acurio, encontrará una región donde los recursos provenientes de las actividades extractivas tienen un peso importante. El canon gasífero representa el 48,5% de las transferencias recibidas por el Gobierno Regional, mientras Cusco mantiene una cartera de tres proyectos mineros por US$3.590 millones. Sin embargo, en la región persisten brechas importantes en empleo y servicios básicos.
Redacción Vigilante Publicado 9:00 am, 10 octubre, 2026

La próxima gestión regional, sea Verónika Mendoza o Héctor Acurio, encontrará una región donde los recursos provenientes de las actividades extractivas tienen un peso importante. A octubre del 2026, el Gobierno Regional de Cusco ha recibido S/960,4 millones en transferencias, de los cuales S/465,93 millones corresponden al canon gasífero, equivalente al 48,5% del total. Sin embargo, la región todavía enfrenta brechas importantes en empleo y servicios básicos.

La minería también aporta recursos para financiar obras públicas. El Gobierno Regional recibió S/142,34 millones por canon minero, S/32,56 millones por regalías y S/5,05 millones por utilidades mineras. En conjunto, estos tres conceptos sumaron S/179,95 millones, equivalentes al 18,7% de las transferencias. Pese a estos recursos, en 2025 la pobreza monetaria alcanzó al 18,8% de la población y otro 42,8% se encontraba en situación vulnerable a caer en pobreza, según el Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social. En los servicios básicos también persisten carencias: solo el 25,8% de los hogares tenía acceso a agua adecuadamente clorada.

Tres proyectos por US$3.590 millones

A la fecha, Cusco cuenta con una cartera de tres proyectos de inversión minera que suman US$3.590 millones, equivalente al 5,6% de los US$64.075 millones contemplados a nivel nacional. El proyecto más grande es Integración Coroccohuayco, operado por Compañía Minera Antapaccay, con una inversión estimada de US$1.800 millones y prevé iniciar su ejecución en 2027 y comenzar operaciones en 2029. Los otros dos proyectos, Quechua y Optimización Constancia, todavía no tienen una fecha determinada para comenzar. Quechua, por US$1.290 millones, y Optimización Constancia, por US$500 millones, se encuentran en etapa de prefactibilidad. Por otro lado, Cusco también cuenta con dos proyectos de exploración de cobre: Caballito y María Reyna, ambos de Hudbay Perú. Cada uno contempla US$13,3 millones de inversión y mantiene en evaluación la autorización para iniciar actividades.

Si bien estos proyectos representan el 5,6% de la cartera de inversión minera nacional, Cusco cuenta con recursos provenientes de las actividades extractivas que también pueden contribuir a mejorar la conectividad regional. Esta infraestructura es relevante tanto para el desarrollo de futuros proyectos mineros como para el turismo, una actividad importante para la economía de la región. En 2025, el Santuario Histórico de Machu Picchu recibió más de un millón de visitantes.

Ante ello resulta importante resaltar el rol que el Gobierno Regional juega en lo relacionado a transporte desde y hacia el parque arqueológico, dado que la orientación de estos servicios dependen de la gerencia regional de Transportes y Comunicaciones. A su vez, quien termine ocupando la gobernación regional deberá jugar un rol pivotal en garantizar el orden en una serie de procesos locales que ponen en riesgo el potencial del destino, como la venta de entradas, la cual hoy por hoy lleva a los turistas a tener que hacer colas en Aguas Calientes de hasta 12 horas. Si bien la venta de entradas es una competencia del Ministerio de Cultura, el rol de mediador que debería poder jugar el Gobierno Regional no es menos importante y debería fungir de intermediador entre el gobierno central y los gobiernos locales.

En este escenario, el Gobierno Regional tiene competencias que pueden incidir en la conectividad y el transporte vinculados con el destino turístico, a través de la Gerencia Regional de Transportes y Comunicaciones. Aunque no es la entidad responsable de administrar Machu Picchu ni de gestionar la venta de entradas, la próxima autoridad regional deberá identificar qué problemas puede atender directamente y en cuáles corresponde coordinar con el Gobierno nacional y los gobiernos locales.

El reto para las próximas autoridades será administrar una región donde las actividades extractivas ya generan recursos importantes, sin dar por garantizadas las inversiones que todavía están en cartera. Mientras los proyectos avanzan por sus respectivas etapas, el uso eficiente de los recursos disponibles y la coordinación entre los distintos niveles de gobierno serán determinantes para atender las brechas de pobreza y servicios básicos, mejorar la conectividad y aprovechar las oportunidades económicas de la región.

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