Arequipa: crece la inversión minera y baja la pobreza, pero la calidad del agua sigue siendo una deuda
Arequipa llegará al cambio de autoridades con una fuente importante de recursos en sus cuentas públicas. Alfredo Zegarra, de Fuerza Arequipeña, y Jenry Huisa, de Ahora Nación, disputarán la segunda vuelta por el Gobierno Regional. Hasta el 6 de octubre de este año, la ciudad blanca ha recibido S/906,8 millones en transferencias del Estado y S/293,34 millones —casi un tercio del total— corresponden al canon minero. Las regalías sumaron otros S/43,8 millones, con lo que ambos conceptos alcanzaron S/337,2 millones. La minería ya tiene, por tanto, un peso considerable en los recursos que administra la región.
La actividad también mantuvo un ritmo alto durante 2026. Entre enero y julio, la inversión minera alcanzó US$654,3 millones, 86,7% más que en el mismo periodo del año anterior. En julio, el sector empleaba directamente a 44.486 personas. Al mismo tiempo, la pobreza bajó de 15,8% en 2024 a 12,8% en 2025 y el subempleo pasó de 30,5% a 27,1%.
Pero esa mejora convive con problemas muy concretos en los servicios. El 77,1% de los hogares cuenta con los cuatro servicios básicos, por encima del promedio nacional de 72,3%, pero solo el 24,9% dispone de agua adecuadamente clorada. Un año antes la proporción era 32,2%. La diferencia importa: tener conexión no garantiza que el agua llegue en condiciones adecuadas.
Los problemas de ejecución también aparecen en las obras públicas. A marzo de 2026, la Contraloría registraba 126 obras paralizadas en Arequipa, con un costo actualizado cercano a S/8.383 millones y alrededor de S/5.605 millones todavía pendientes de ejecución. Entre las de mayor magnitud están las obras mayores de Majes Siguas, con aproximadamente 66,5% de avance físico y un saldo cercano a S/4.237 millones. La paralización está asociada a discrepancias, controversias y arbitraje. En un proyecto de esa escala, no queda pendiente solo el presupuesto: también se retrasa una infraestructura concebida para ampliar la capacidad productiva de la región.
La minería podría seguir ganando espacio en los próximos años. Arequipa tiene seis proyectos que contemplan inversiones por US$8.614 millones. Tía María figura en ejecución y, según estimaciones difundidas por el sector, podría aportar alrededor del 1% al PBI nacional. Optimización Cerro Verde y Zafranal se encuentran en ingeniería de detalle, mientras Pampa de Pongo está en factibilidad. A ellos se suman ocho proyectos de exploración por US$145,2 millones.
La próxima gestión recibirá una Arequipa con recursos mineros ya disponibles, inversión privada en marcha y proyectos que podrían ampliar la actividad económica, pero también con 126 obras públicas paralizadas y brechas en servicios esenciales. El reto será gestionar bien los recursos regionales, resolver los problemas que mantienen detenidas las obras bajo su competencia y contribuir a que los proyectos mineros avancen cuando dependan de decisiones regionales. Habrá que evaluar esa gestión por sus resultados: obras concluidas, servicios que funcionen y mejoras concretas para la población.