Cajamarca llega al relevo regional con US$16.587 millones en proyectos mineros

La minería aporta una parte importante de los recursos que recibe la región y siete proyectos podrían ampliar considerablemente esa actividad. La próxima gestión encontrará también 140 obras públicas paralizadas y brechas que ponen bajo examen la calidad de la inversión estatal.  
Redacción Vigilante Publicado 7:48 pm, 7 octubre, 2026

La próxima gestión de Cajamarca, que se definirá en segunda vuelta entre Edison Carrasco, de Somos Perú, y Moisés González, de Alianza para el Progreso, recibirá una región donde la minería tiene un peso importante en las cuentas públicas. Hasta el 6 de octubre, el Gobierno Regional había recibido S/878,5 millones en transferencias del Estado; S/362,4 millones, equivalentes al 41,2%, correspondían a canon, regalías y utilidades mineras. Quien resulte electo no empezará de cero: tendrá recursos mineros ya disponibles y deberá responder por la forma en que estos se conviertan en obras y servicios para la población.

Una señal concreta aparece en las obras que siguen detenidas. A marzo de 2026, la Contraloría registraba 140 obras públicas paralizadas en Cajamarca, con un costo actualizado de S/3.343,9 millones y S/1.850,2 millones todavía pendientes de ejecución. No todas corresponden al Gobierno Regional, pero el volumen revela un problema que atraviesa al Estado en el departamento: inversiones que fueron puestas en marcha y todavía no entregan los servicios para los que fueron concebidas.

Entre los proyectos directamente vinculados al Gobierno Regional figura la carretera Bambamarca–Paccha–Chimbán–Pión límite con Amazonas. La obra arrastra problemas de ejecución y, en marzo de este año, el propio Consejo Regional creó una comisión especial para fiscalizar el expediente técnico del saldo pendiente. Hasta la revisión de información pública realizada para esta nota, no se ubicó un anuncio oficial posterior que confirme el reinicio de la ejecución. Esto muestra que disponer de presupuesto no basta cuando una obra queda detenida antes de prestar el servicio para el que fue financiada.

Los indicadores también develan cuánto queda por resolver. La pobreza bajó de 45% en 2024 a 41% en 2025, pero todavía afecta a cuatro de cada diez cajamarquinos. El subempleo alcanza al 60,3% de la población económicamente activa y solo 8,1% de los hogares dispone de agua adecuadamente clorada. El canon no basta para cerrar estas brechas, pero sí amplía los recursos disponibles para atenderlas. Por eso importa la gestión de las autoridades: qué proyectos se priorizan, si logran terminarse y qué servicio recibe el ciudadano después de la inversión.

Cajamarca tiene, además, un potencial minero considerable. Siete proyectos contemplan inversiones por US$16.587 millones, casi el doble de los US$8.614 millones previstos para Arequipa. Entre los mayores están Conga, con US$4.800 millones; El Galeno, con US$3.500 millones; y Michiquillay y Yanacocha Sulfuros, con US$2.500 millones cada uno. Sin embargo, seis de los siete todavía no tienen fecha definida para iniciar su ejecución. Solo Coimolache Sulfuros, por US$598 millones, contempla actualmente un inicio en 2029. Entre enero y julio de 2026, la inversión minera registrada en Cajamarca alcanzó US$81,3 millones, frente a US$654,3 millones en Arequipa.

La próxima administración recibirá así una Cajamarca con recursos mineros importantes, una amplia cartera de proyectos y problemas públicos que no pueden esperar a que lleguen nuevas inversiones. Si los grandes proyectos avanzan, crecerán también las posibilidades de empleo y de nuevos ingresos para la región. La nueva gestión también tendrá un papel, dentro de sus competencias, en generar las condiciones para que una cartera minera que en gran parte todavía no tiene fecha de inicio pueda avanzar. Pero el punto de partida está en lo que ya existe: recursos disponibles, obras detenidas y brechas que todavía exigen mejores resultados de la gestión pública.

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