Fecha: 4 noviembre, 2026 Tipo de cambio : s/ 3.459

Lescano defiende a Petroperú con datos falsos

Vigilante analizó un video en el que Yohny Lescano defiende a la empresa petrolera estatal y verificó si la información y los datos que dio eran ciertos.
Redacción Vigilante Publicado 12:20 pm, 4 noviembre, 2026

En un video reciente, el excandidato presidencial Yohny Lescano cuestionó la posibilidad de concesionar la Refinería de Talara y presentó una serie de cifras que merecen revisarse. Empecemos por lo elemental. Lescano afirma que Petroperú factura 7.000 millones de dólares anuales. Pero los estados financieros de la propia empresa muestran ingresos totales de aproximadamente 3.527 millones de dólares en 2024 y 3.439 millones en 2025. Es decir, alrededor de la mitad de lo que señala el excongresista.

Pero hay un problema todavía más importante: confundir facturación con rentabilidad. Una empresa puede vender miles de millones y perder dinero. Y Petroperú es precisamente un ejemplo de ello. Lescano afirma que Petroperú es una empresa rentable y exitosa.

Pero en 2023 perdió 1.064 millones de dólares; en 2024, otros 774 millones; y en 2025, aproximadamente 601 millones. Estamos hablando de tres ejercicios consecutivos con pérdidas que superan, en conjunto, los 2.400 millones de dólares.

Luego viene una afirmación todavía más sorprendente. Lescano asegura que el Estado nunca le ha dado dinero a Petroperú. Esto es sencillamente falso.

Según el Ministerio de Energía y Minas, entre 2022 y 2024 se aprobaron medidas de apoyo financiero por 17.888 millones de soles. Y el Fondo Monetario Internacional ha documentado préstamos, garantías y capitalizaciones estatales para sostener a la compañía. En los últimos 13 años, el Estado Peruano, con el dinero del contribuyente, le ha inyectado a la petrolera más de 32,000 millones de soles.

Lescano también menciona miles de millones en impuestos pagados y supuestas deudas estatales vinculadas al IGV y al crédito fiscal de la Amazonía. Aquí aparecen nuevas confusiones. Los impuestos que una empresa recauda o traslada al consumidor no equivalen a utilidades generadas. Y un crédito fiscal registrado o reclamado tampoco puede presentarse automáticamente como una deuda reconocida, exigible y disponible en efectivo. Hay que revisar cada concepto, su origen y su situación legal. Las cuentas públicas no se manejan sumando cifras que corresponden a cosas diferentes.

Finalmente, aparece el argumento de siempre: quieren regalar Talara a los privados. Pero una concesión no es necesariamente una privatización. ProInversión ha planteado incorporar operadores privados que aporten capital y capacidad de gestión, manteniendo la propiedad estatal de los activos. El modelo específico todavía debe definirse.

¿Hay que exigir transparencia? Por supuesto. ¿Debemos conocer las condiciones económicas, los riesgos y los beneficios de una eventual concesión? Absolutamente.

Lo que no se puede hacer es llamar regalo a cualquier participación privada. Durante décadas un sector político ha buscado convencer a la población de que defender empresas estatales equivale a defender al Perú. Pero la soberanía no consiste en que el Estado sea dueño de una refinería. Consiste en garantizar abastecimiento energético, competencia, inversión y servicios eficientes para los ciudadanos.

Desde la perspectiva del contribuyente, la pregunta es mucho más sencilla: ¿cuánto cuesta mantener esta empresa y qué beneficios concretos reciben? Porque el dinero público no aparece por arte de magia. Sale del trabajo de millones de peruanos que pagan impuestos, directa o indirectamente. Petroperú necesita una solución seria, no discursos emotivos ni cifras utilizadas sin contexto.

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