Desigualdad en el acceso a justicia, salud y educación preocupa a más del 70% de peruanos
La desigualdad en el Perú no se limita a las diferencias de ingresos. Para una amplia mayoría de ciudadanos, las oportunidades de acceder a servicios esenciales siguen dependiendo de su situación económica. Así lo revela la Encuesta Nacional de Percepción de Desigualdades (ENADES) 2026, elaborada por el Instituto de Estudios Peruanos (IEP) para OXFAM, que identifica al acceso a la justicia, la salud y la educación entre las principales brechas percibidas por la población.
Según el estudio, el 86% de los peruanos considera que existe mucha o alguna desigualdad en el acceso a la justicia, mientras que el 81% señala lo mismo respecto de los servicios de salud. En educación, esta percepción alcanza al 74% y, en las oportunidades de empleo, al 75%. La justicia registra la mayor preocupación: el 72% considera que su acceso es muy desigual, seguido de la salud, con 63%.
Las brechas también preocupan a los sectores populares
La percepción de desigualdad en el acceso a servicios se mantiene elevada entre los hogares de menores recursos. En los niveles socioeconómicos D y E, el 82% considera desigual el acceso a la justicia, el 75% a la salud, el 72% a la educación y el 71% a las oportunidades laborales.
Estos resultados muestran que las diferencias económicas no son la única preocupación de los ciudadanos. También existe una percepción extendida de que las oportunidades de recibir atención médica, acceder a una educación de calidad o encontrar justicia no son iguales para todos.
Aunque la encuesta recoge percepciones y no mide directamente la cobertura o calidad de los servicios, sus resultados plantean interrogantes sobre la capacidad del Estado para garantizar prestaciones básicas a la población, especialmente a quienes cuentan con menos recursos para recurrir a alternativas privadas.
La percepción de desigualdad económica disminuye
La ENADES 2026 también registra cambios en la valoración de la desigualdad económica. El porcentaje de peruanos que la considera inaceptable disminuyó de 51% en 2024 a 38% en 2026, mientras que quienes la consideran aceptable aumentaron de 30% a 38%.
Esta última percepción es mayor en los niveles socioeconómicos D y E, donde alcanza el 43%, frente al 31% de los sectores A y B. Sin embargo, el 77% de los encuestados continúa considerando grave la desigualdad entre ricos y pobres. El estudio también revela que el 66% de los peruanos considera que vive mejor económicamente que sus padres cuando tenían su misma edad, mientras que el 81% espera que sus hijos alcancen una situación económica superior.
El desafío de orientar el gasto público hacia los servicios básicos
Los resultados de la encuesta vuelven a poner sobre la mesa una discusión sobre las prioridades del presupuesto público. Si bien las diferencias de ingresos forman parte del debate sobre la desigualdad, las dificultades percibidas para acceder a justicia, salud y educación apuntan directamente a servicios cuya provisión y funcionamiento dependen, en buena medida, de las decisiones del Estado.
En ese escenario, la distribución de los recursos públicos cobra especial importancia. El incremento del presupuesto estatal no garantiza, por sí solo, una mejora en la atención que reciben los ciudadanos. También importa cuánto se destina a ampliar la cobertura, mejorar la infraestructura, asegurar la disponibilidad de personal y elevar la calidad de los servicios. Según la Asociación de Contribuyentes del Perú (ACP), estos resultados refuerzan la necesidad de priorizar el gasto público que beneficie directamente a la población más vulnerable, en lugar de continuar ampliando el gasto corriente sin asegurar mejoras en los servicios.
La discusión adquiere particular relevancia en un país donde las diferencias económicas condicionan las alternativas disponibles para atender necesidades básicas. Reducir las brechas de acceso requiere no solo mayores recursos, sino también una gestión pública capaz de traducir el presupuesto en servicios que lleguen efectivamente a quienes más los necesitan.