Fecha: 28 agosto, 2026 Tipo de cambio : s/ 3.34

Gas natural gana espacio como alternativa al diésel en el transporte de carga

El uso de GNV en camiones creció cerca de 28% durante 2025. Los menores costos de combustible y la producción nacional de gas abren una alternativa para el transporte pesado, aunque la falta de estaciones limita su expansión.
Redacción Vigilante Publicado 10:00 am, 28 agosto, 2026

El transporte de carga peruano depende principalmente de las carreteras y, con ello, del combustible. Un estudio del Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) estimó que alrededor del 87% de las mercancías del país se moviliza por vía terrestre, por lo que las variaciones en el precio del diésel repercuten en los costos logísticos de alimentos, minerales, materiales e insumos.

En este escenario, el gas natural —principalmente GNV y GNL para recorridos de mayor distancia— aparece como una alternativa para reducir costos operativos y la exposición a la volatilidad internacional de los combustibles líquidos.

Ahorros de hasta 44% frente al diésel

Según información de Infogas recogida por Minería & Energía, el número de camiones a GNV pasó de 2,114 en enero de 2025 a 2,708 en diciembre, un incremento aproximado de 28%.

La misma publicación señala que un camión que realiza rutas desde Lima hacia el interior puede registrar ahorros de entre 30% y 44% en combustible frente al diésel, dependiendo de factores como distancia, carga y características de la operación. En determinados casos, el ahorro puede acercarse al 50%.

La ventaja aumenta cuanto mayor es el uso del vehículo. Para un camión que recorre miles de kilómetros al mes, el combustible representa una parte importante de los costos operativos, por lo que la reducción acumulada puede compensar con mayor rapidez la inversión en una unidad a gas.

Menor exposición al petróleo internacional

El Perú cuenta además con producción propia de gas natural, principalmente proveniente de Camisea, en Cusco. Esto supone una diferencia frente al diésel y la gasolina, cuyos precios internos están más expuestos a las cotizaciones internacionales del petróleo y sus derivados.

El precio del gas natural también está sujeto a contratos, mecanismos de actualización y componentes regulados de transporte y distribución. Sin embargo, su estructura permite una menor exposición directa a las fluctuaciones internacionales del petróleo, lo que puede ofrecer mayor predictibilidad para determinadas operaciones de transporte.

En materia ambiental, el gas natural continúa siendo un combustible fósil, pero su combustión puede reducir emisiones de CO₂ y otros contaminantes frente al diésel, dependiendo de la tecnología y las condiciones de operación.

La infraestructura sigue siendo el principal límite

La expansión enfrenta, sin embargo, una barrera: la disponibilidad de estaciones. Mientras el diésel cuenta con una extensa red nacional, los camiones a gas deben operar en corredores donde exista infraestructura suficiente para garantizar el abastecimiento.

El desafío, por tanto, no pasa por sustituir indiscriminadamente el diésel. La oportunidad está en desarrollar infraestructura de GNV y GNL en corredores logísticos donde el volumen de carga y la intensidad de uso permitan sostener la inversión. El Perú cuenta con gas propio y una economía altamente dependiente del transporte terrestre; convertir esa ventaja energética en menores costos logísticos dependerá también de contar con la infraestructura necesaria.

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