Gobierno anuncia mayor fiscalización tributaria mientras persiste el debate sobre una reforma del sistema

El ministro de Economía, Elmer Cuba, adelantó que el Ejecutivo buscará elevar la recaudación combatiendo la evasión tributaria y reforzando las acciones de fiscalización. El anuncio ha reabierto el debate sobre el alcance de estas medidas, la diferencia entre evasión y elusión, y la necesidad de una reforma integral del sistema tributario.
Redacción Vigilante Publicado 1:09 pm, 30 julio, 2026

El Gobierno entrante ha puesto la recaudación tributaria entre sus prioridades. El ministro de Economía, Elmer Cuba, anunció que el Ejecutivo buscará incrementar los ingresos fiscales mediante un mayor combate contra la evasión tributaria y el fortalecimiento de las labores de fiscalización para mejorar el cumplimiento de las obligaciones tributarias.

El anuncio ha generado interrogantes sobre la forma en que se implementarán estas medidas y cuál será el papel que desempeñará la SUNAT en esta nueva etapa. Uno de los principales puntos de discusión es la diferencia entre evasión y elusión tributaria, conceptos que suelen mencionarse conjuntamente pero que tienen implicancias jurídicas distintas.

La evasión consiste en incumplir la ley mediante prácticas como ocultar ingresos, presentar información falsa o dejar de cumplir obligaciones tributarias. En cambio, la elusión implica organizar actividades económicas utilizando las alternativas previstas por la propia legislación para reducir la carga tributaria. Se trata de una práctica legal que, según diversos especialistas, forma parte de la planificación tributaria de empresas y contribuyentes.

Desde algunos sectores se advierte que ambos conceptos no deberían ser tratados como equivalentes, ya que ello podría generar incertidumbre para quienes utilizan mecanismos permitidos por la normativa vigente.

En paralelo, también existe preocupación por la ampliación de las denominadas «conductas de riesgo» utilizadas por la SUNAT para seleccionar contribuyentes sujetos a mayores acciones de control. Críticos de esta política sostienen que algunos de estos criterios podrían alcanzar operaciones o estrategias tributarias permitidas por la ley, incrementando la carga de fiscalización sobre empresas y personas.

El debate también alcanza al diseño del sistema tributario peruano. Actualmente coexisten distintos regímenes, múltiples excepciones y una normativa considerada compleja por diversos especialistas y gremios empresariales. Para pequeñas y medianas empresas, esta situación puede traducirse en mayores costos de cumplimiento asociados a asesoría contable, trámites y procesos de fiscalización.

Frente a este escenario, surge como propuesta que en el Perú se avance hacia una reforma tributaria orientada a simplificar el sistema. Entre las principales rutas para llegar a ello, figura la implementación progresiva de un esquema de impuesto plano (Flat Tax), con una única tasa del Impuesto a la Renta, un solo régimen tributario para personas y empresas, menos excepciones y procedimientos más simples. Según la organización, un sistema más predecible podría facilitar el cumplimiento tributario, ampliar la base de contribuyentes y promover la formalización.

El inicio del nuevo gobierno abre así un debate que trasciende el objetivo de recaudar más recursos. La discusión también gira en torno a cómo equilibrar la lucha contra la evasión con la seguridad jurídica de los contribuyentes y si el país requiere fortalecer los mecanismos de fiscalización o emprender una reforma que simplifique el sistema tributario y facilite la incorporación de más personas y empresas a la formalidad.

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