El Niño se agrava y pone a prueba la estrategia de Keiko
El Comité Multisectorial encargado del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN) endureció su pronóstico para el verano de 2027. Hace un mes estimaba como escenarios más probables un evento fuerte (48%) o moderado (46%). Ahora considera más probable una magnitud fuerte y, por primera vez, no descarta un fenómeno extraordinario hacia finales de 2026.
La nueva evaluación eleva el riesgo de lluvias intensas, inundaciones, desbordes de ríos y huaicos, especialmente en la costa norte. También acorta el plazo para ejecutar las obras necesarias antes de la temporada de lluvias.
Buena parte de esas intervenciones están a cargo de las municipalidades. Sin embargo, la ejecución de las inversiones para reducir el riesgo de desastres sigue siendo baja en varias de las zonas más vulnerables. Los gobiernos locales de Tumbes apenas han utilizado el 6,6% de los recursos asignados; los de Lambayeque alcanzan el 31,2%, los de La Libertad el 35,1% y los de el 37,5%.
En este escenario, Keiko Fujimori anunció que la mitigación del fenómeno El Niño será una prioridad de su Gobierno. Su plan contempla la descolmatación de ríos, la construcción de defensas ribereñas, la protección de cuencas y el despliegue de maquinaria pesada. También recurrirá a facultades delegadas y decretos de urgencia para acelerar las intervenciones.
El problema, sin embargo, no es solo aprobar medidas, sino ejecutarlas a tiempo. El Gobierno nacional deberá coordinar y exigir resultados, mientras municipios y gobiernos regionales tendrán que convertir los recursos disponibles en obras. Con una alerta más severa y el tiempo en contra, la estrategia se medirá por lo que esté terminado antes de que lleguen las lluvias.