Fecha: 6 mayo, 2026 Tipo de cambio : s/ 3.491

Crisis energética y combustibles caros: ¿es viable suspender el ISC para aliviar el impacto?

El alza internacional del petróleo elevó los precios de los combustibles en el Perú, pero la falta de eficiencia en la gestión energética y el peso fiscal de Petroperú agravan el impacto local. Una suspensión temporal del Impuesto Selectivo al Consumo (ISC) —un tributo aplicado a la gasolina y otros productos— aparece como una alternativa inmediata para reducir costos al consumidor.
Redacción Vigilante Publicado 11:36 am, 6 mayo, 2026

El reciente conflicto entre Irán y Estados Unidos ha tenido como consecuencia el cierre del Estrecho de Hormuz, por donde transita cerca del 20% del petróleo mundial. El cierre ha generado un incremento acelerado del precio internacional del crudo, que pasó de US$ 70 a US$ 100 por barril entre febrero y marzo de 2026. En el Perú, este shock se tradujo en un aumento del precio del galón de gasolina de 95 octanos de S/ 18.50–19.50 a S/ 21.00–22.00, un alza cercana al 27% en pocas semanas. A ello se suma el peso del Impuesto Selectivo al Consumo (ISC), un tributo aplicado a los combustibles que encarece el precio final pagado. El incremento afecta directamente a hogares, trabajadores y sectores productivos que dependen del transporte para operar.

Sin embargo, el impacto local no se explica únicamente por factores externos. La gestión energética del país arrastra problemas estructurales que amplifican los efectos del shock internacional. Petroperú, pese a haber recibido más de S/ 22,000 millones en rescates, garantías y capitalizaciones durante la última década, continúa operando con pérdidas y no abastece la mayor parte del mercado. Esto implica que el contribuyente asume un doble costo: combustibles más caros por la coyuntura global y recursos públicos destinados a sostener una empresa estatal que no genera retornos equivalentes.

En este contexto, una alternativa inmediata para aliviar el costo de vida es suspender temporalmente el ISC aplicado a los combustibles. Este impuesto representa entre S/ 1.50 y S/ 2.50 por galón, por lo que su suspensión tendría un efecto directo en el precio final sin necesidad de subsidios ni nuevos programas. Países como Alemania, España, Italia y Francia aplicaron medidas similares durante shocks energéticos recientes, primordialmente durante los primeros meses de la guerra en Ucrania, logrando reducciones inmediatas en el precio al consumidor y protegiendo el ingreso disponible de los hogares.

El Perú enfrenta así una combinación de factores externos inevitables y una gestión interna que agrava sus efectos. Mientras los combustibles se encarecen, el Estado continúa destinando recursos a Petroperú sin ofrecer mecanismos efectivos para mitigar el impacto en las familias. La suspensión temporal del ISC no resolvería los problemas estructurales del sector, pero sí generaría un alivio inmediato para millones de peruanos en un contexto de alta presión sobre el costo de vida.

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