¿Por qué el gobierno frenó de inmediato la erradicación de hoja de coca en el Vraem?

Redacción Vigilante Publicado 12:56 pm, 13 Septiembre, 2022

El Ejecutivo cedió para evitar un paro convocado por cocaleros en el área de mayor producción de cocaína y que entre sus varias demandas piden que se retire a los militares de la zona, en donde además opera la facción narcoterrorista del clan Quispe Palomino.

Perú es uno de los principales productores de cocaína. El 90% se produce en el VRAEM.

El gobierno de Pedro Castillo estaría siguiendo el juego que buscan los cocaleros en el Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro (VRAEM) y, por ello, a través del Ministerio del Interior, decidió suspender la erradicación de la hoja de coca en la zona, para evitar la paralización de 48 horas convocada por la Federación de Productores Agrarios del Valle del Río Apurímac.

Desde el inicio de la gestión de Pedro Castillo se dieron decisiones que permitían un avance de los cultivos ilegales de la hoja en la principal área de producción de cocaína en el país, donde además operan los remanentes del grupo terrorista Sendero Luminoso, encabezados por clan de los Quispe Palomino, que es el brazo armado de las mafias de narcotráfico.

En abril, durante la gestión del exministro de Defensa José Gavidia, se impulsó una estrategia para desmantelar 40 bases militares antisubversivas ubicadas en distintos puntos del Vraem. A ello se suma que dentro de los planes que Perú Libre se prometió a los cocaleros la legalización de la hoja de coca y seguir con el modelo boliviano, es decir, una supuesta industrialización del producto, que ha sido un fracaso en el país, así como expulsar del país a la DEA y USAID.

En reunión durante campaña: Castillo, Bermejo y Chedo (gorra blanca) cocalero radical.

Además, en la campaña y en compañía Guillermo Bermejo, investigado por sus nexos con los remanentes terroristas del Vraem, Castillo afirmó que “es el sueño del gobierno industrializar la coca”. Lo dijo al inaugurar el CITE-Agroindustrial Vraem en Pichari (Cusco) y, con ello, respaldó el proyecto de ley que promueve el congresista que benefciaría al narcotráfico en el país, según expertos.

Además, Castillo participó en el Congreso Cocalero en Pichari (Cusco), donde se hizo presente un representante boliviano y que tuvo como fin hacerle llegar las demandas como un nuevo planillón de agricultores de la hoja.

¿POR QUÉ SE DIO?

La Federación de Productores Agropecuarios del Vraem (Fepavraem) había anunciado un paro de 48 horas para el 12 y 13 de setiembre, con la finalidad de conformar una mesa de diálogo para que atiendan sus demandas. Ante ello, el secretario general del Mininter, Walter Maguiña, informó a nombre del ministro Willy Huerta, se “dispuso la paralización inmediata de la erradicación forzosa y compulsiva de cultivos en la jurisdicción de la Federación”.

Los cocaleros iniciaron una medida de protesta en Pichari y Kimbiri (Cusco), Ayna-San Francisco (Ayacucho), y se bloqueó el puente del Ejército, vía de ingreso de Pichari-Sivia.

Por otro lado, entre las exigencias del Fepavraem está detener la erradicación y retirar a los militares del lugar; apartar a Devida porque “no ha sabido articular con el gobierno la propuesta de reducción gradual, concertada y voluntaria”; y la implementación de una mesa de diálogo. El Ejecutivo, de esta manera, está cediendo la selva central al tráfico ilícito de drogas.

Esta decisión fue criticada por el exministro Rubén Vargas, quien señaló que el mandatario ordenó la suspensión de la erradicación de la coca ilegal en el VRAEM, sabiendo que el 95% se convierte en cocaína y financia al terrorismo”. “El acuerdo con la coca ilegal vale más que el Perú, agregó.

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