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Crisis agraria: Las promesas incumplidas del gobierno podrían provocar otro estallido social

El Ejecutivo fue incapaz de plantear medidas concretas y oportunas para mitigar el desabastecimiento de fertilizantes, por lo que la próxima campaña agrícola del país, que empieza en junio, se iniciará con un grave déficit de urea. Las consecuencias las pagaremos todos, sobre todo, los más vulnerables.

La urea es un fertilzante fundamental e indispensable para mejorar la productividad de las tierras (Foto: Bloomberg). 

La crisis agraria por el desabastecimiento de fertilizantes, así como la incontrolable inflación en Perú, son una olla a presión que podría volver generar otro estallido social en el corto plazo, y pone en grave riesgo la producción de cultivos para el consumo doméstico y la agroexportación.

Ya la Confederación Nacional de Juntas de Usuarios de Agua del Perú (CONAJUP) anunció esta semana un nuevo paro agrario por el incumplimiento de la promesa que hizo el presidente Pedro Castillo ante este gremio el pasado 18 de abril, para solucionar la falta de estos insumos, principalmente de urea, que es la que más usan. 

“No hemos recibido ninguna comunicación respecto a la conformación de una comisión para atender la crisis ante el alza de fertilizantes, ni tampoco atención respecto a propuestas de solución para la compra, adquisición y distribución de fertilizantes“, se lee en un documento remito por la CONAJUP al despacho presidencial, en el que se le da un plazo de 10 días a Castillo para que cumpla su palabra; de lo contrario reiniciarían las protestas en Ica, Junín, Huánuco, Cusco y Ayacucho.

Durante marzo y abril, las protestas sociales acorralaron al gobierno de Pedro Castillo. (Foto: Diario Página3 / Huánuco)

El impacto ya se siente en el país, con la disminución del número de hectáreas sembradas de papa, arroz y maíz, que podrían caer hasta en 40%, lo que amenaza nuestra seguridad alimentaria. La urea es un fertilzante fundamental e indispensable para mejorar la productividad de las tierras. 

El conflicto entre Rusia y Ucrania agravó el problema a escala global, pero no lo provocó, como sostiene el Ejecutivo a modo de justificación, porque no ha tenido una respuesta adecuada ni oportuna ante esta situación.

Según Comex, los fertilizantes ya habían subido 48.9% en 2021, por los problemas logísticos (fletes martímos) producto de la pandemia, y solo en el primer trimestre del 2022 treparon otro 38.8%, debido, en parte, al cierre de algunas plantas de fertilizantes de la Unión Europea que usan gas de Ucrania, lo que redujo aún más la oferta mundial.

En el Perú, hoy tenemos un déficit de 180 mil toneladas de urea, de las cuales el gobierno de Pedro Castillo solo ha podido cubrir 63 mil toneladas y espera completar el resto con una mayor producción de guano de las islas y acuerdos comerciales con Bolivia y Venezuela

Medidas insuficientes

El problema es que todos los productores de fertilizantes en el mundo, incluso los más grandes, como EEUU, China y Brasil, tienen el mismo problema y están priorizando sus mercados internos, por lo que las medidas anunciadas por el Ejecutivo no son suficientes.

Bolivia solo podría abastecer a Perú con cinco mil toneladas mensuales de urea colocadas en Puno y Venezuela cuenta con un stock de 25 mil toneladas a granel (no embolsados).

Encima, no está claro cómo se va a entregar a los agricultores el fertilizante que el gobierno logre importar. “No todo se va a regalar, se va a comprar la urea y se venderá a un precio social, de costo, y para ello tendremos que presentar un proyecto de ley al Congreso solicitándoles que sea atendido con prioridad”, anunció el premier Aníbal Torres durante un consejo de ministros descentralizado en Tumbes, pero luego el ministro Óscar Zea dijo que se haría a través de un decreto de urgencia.

La otra medida del gobierno, la del guano de Isla, aunque es un producto usado para la agricultura orgánica, tampoco es una salida viable, porque su uso no representa ni el 3% de la demanda nacional de fertilizantes, explicó la CONAJUP.

Los problemas por la incapacidad y falta de previsión de la gestión de Pedro Castillo no quedan ahí, porque la importación de fertilizantes tomará entre 3 a 5 meses, y no 15 días como aseguró el ministro Zea, según Clímaco Cárdenas, presidente de la Convención del agro peruano (Conveagro).

“La escasez de puertos, personal y conseguir la cuota (de fertilizantes necesarios), nos va a demorar de tres a cinco meses para que llegue el primer kilo de fertilizantes”, sostuvo Cárdenas, quien también descartó que una mayor producción de guano de isla pueda ser una alternativa a la urea.

“Es mentira que se van a producir más de 100,000 toneladas de guano de isla. Además, el aporte de nitrógeno de este producto es de solo 14% , mientras que la urea tiene 46%, no son comparables”, agregó el dirigente.

“Se necesitan soluciones concretas, hablar sobre el guano de isla es reconocer un producto extraordinario, pero que no pasa de ser el 2.6% de la demanda nacional de fertilizantes; y que tiene usos objetivos sobre producción orgánica y algunos productos premiun, como el café, que no es parte de la canasta básica”, explicó Cárdenas.

Es decir, la próxima campaña agrícola del país, que empieza en junio y de la que depende el abastecimiento de alimentos para la segunda mitad del año y para el primer semestre del 2023, se iniciará con un grave déficit de urea.

Así, los mayores costos de producción se trasladarán a los precios de alimentos de la canasta básica, lo cual presionará aún más la inflación al alza en el país, que sumada a otras demandas sociales, que pasan por el deficiente gasto público en la mayoría de regiones, hacen prever un incremento de la conflictividad en el Perú.

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