Audiencias públicas: cuatro claves para vigilar a alcaldes y gobernadores
Las audiencias públicas de rendición de cuentas permiten conocer cómo se administra el dinero público, qué obras avanzan y qué problemas siguen pendientes. Sin embargo, participar no consiste solo en escuchar a las autoridades: también implica revisar la información, formular preguntas y comprobar si los compromisos se cumplen.
¿Qué deben informar las autoridades?
La Ley Orgánica de Gobiernos Regionales y la Ley Orgánica de Municipalidades establecen que los gobiernos regionales y locales deben realizar al menos dos audiencias públicas al año, en mayo y septiembre. Los gobiernos regionales deben organizar una en la capital de la región y otra en una provincia.
En estos espacios, las autoridades deben explicar los avances de su gestión y la ejecución del presupuesto. Para evaluar los resultados, los ciudadanos necesitan conocer cuánto dinero se utilizó, qué obras y servicios mejoraron, qué proyectos siguen pendientes y qué medidas se tomarán para resolver los problemas.
¿Cómo prepararse para participar?
La guía técnica de la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) establece que la convocatoria debe difundirse con al menos 30 días calendario de anticipación. Además, el resumen ejecutivo del informe debe publicarse al menos siete días hábiles antes de la audiencia.
Antes de asistir, conviene revisar la página web y las redes sociales de la entidad, consultar la agenda y leer los documentos disponibles. Así, los ciudadanos pueden preparar preguntas sobre asuntos concretos de su localidad y proponer temas mediante los canales habilitados.
¿Las audiencias cumplen su objetivo?
El Informe Defensorial n.º 269, publicado en febrero de 2026, identificó brechas en las audiencias municipales de septiembre de 2025. De las 196 municipalidades provinciales supervisadas, 60 no realizaron una audiencia dentro del periodo correspondiente. Entre las 136 que sí la realizaron, solo 76 convocaron con la anticipación requerida.
La supervisión también encontró problemas de transparencia y participación: solo 35 municipalidades publicaron el resumen ejecutivo antes de la audiencia; en 42 se destinó menos de cinco minutos a las preguntas y respuestas, y en 13 las autoridades o funcionarios no respondieron las consultas u observaciones. Sin información previa y respuestas claras, la ciudadanía tiene menos herramientas para evaluar la gestión.
¿Qué puede preguntar un ciudadano?
No hace falta ser especialista para fiscalizar. Estas preguntas ayudan a obtener respuestas verificables:
- Presupuesto: ¿Cuánto dinero recibió la entidad y cuánto ejecutó? ¿Por qué quedaron recursos sin utilizar?
- Obras: ¿Cuál es el avance físico y financiero? Si hay retrasos, ¿cuál es la causa y cuándo terminará el proyecto?
- Servicios públicos: ¿Qué acciones se tomarán para mejorar los servicios y cómo se medirán los resultados?
- Compromisos: ¿Qué ofrecimientos de audiencias anteriores se cumplieron y cuáles siguen pendientes? ¿Quién es responsable y en qué plazo se resolverán?
La clave es pedir datos, fechas y responsables, no conformarse con respuestas generales. Si la información no está disponible, puede solicitarse a través de los canales oficiales de acceso a la información pública.
La vigilancia continúa después de la audiencia
Los ciudadanos pueden conservar la agenda, los informes y los compromisos anunciados para verificar posteriormente si se cumplieron. Las audiencias no reemplazan las funciones de control de otras instituciones, pero permiten dejar constancia de las preguntas y exigir explicaciones sobre las decisiones de las autoridades.
Rendir cuentas no es solo presentar cifras: es explicar qué se hizo con el dinero público y qué resultados obtuvo la población. Participar, preguntar y hacer seguimiento ayuda a que la gestión de alcaldes y gobernadores responda a las necesidades ciudadanas.