El Niño amenaza los ingresos y créditos de hogares y pequeñas empresas
Los efectos de El Niño no se limitan a los daños sobre viviendas, carreteras o cultivos. La interrupción de actividades económicas también puede afectar directamente los ingresos de hogares y empresas y, con ello, su capacidad para cumplir con créditos y otras obligaciones financieras.
La Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS) ha advertido que los eventos climáticos pueden deteriorar la capacidad de pago de hogares y empresas. El reto para el sistema financiero será identificar a los clientes realmente afectados y evitar que una caída temporal de sus ingresos derive en problemas permanentes de acceso al crédito.
El impacto podría sentirse desde diciembre
Según información reportada por el diario Gestión, Interbank espera que el mayor impacto sobre los consumidores se manifieste entre diciembre de 2026 y febrero de 2027.
Entre los grupos más expuestos se encuentran las personas y pequeñas empresas cuyos ingresos dependen directamente de la continuidad de sus actividades. Una inundación, el bloqueo de una vía o la pérdida de producción agrícola puede significar días o semanas sin generar los recursos necesarios para cumplir con las cuotas de un préstamo.
El problema, en estos casos, no necesariamente parte de una falta de voluntad de pago, sino de una interrupción temporal de los ingresos provocada por la emergencia.
Reprogramaciones para evitar una mayor mora
Ante clientes efectivamente afectados, las entidades financieras pueden evaluar alternativas como períodos de gracia, reprogramaciones o esquemas de pago adaptados a su nueva capacidad económica.
Estas herramientas permitirían dar tiempo para que hogares y negocios recuperen sus actividades antes de retomar normalmente sus obligaciones. También pueden contribuir a evitar que una dificultad temporal se transforme en una mora prolongada y deteriore el historial crediticio del cliente.
La respuesta, sin embargo, requiere identificar adecuadamente a los afectados y establecer mecanismos que respondan al impacto real de la emergencia.
El riesgo de retroceder en inclusión financiera
Una crisis climática también puede convertirse en un problema de inclusión financiera. Si una familia o pequeño negocio pierde temporalmente sus ingresos y termina fuera del crédito formal, puede verse obligado a recurrir a mecanismos informales de financiamiento.
La relación entre una entidad financiera y sus clientes puede haberse construido durante años. Preservarla durante una emergencia implica encontrar un equilibrio entre el cumplimiento de las obligaciones y la capacidad real de pago de quienes sufrieron directamente los efectos del fenómeno.
La prevención también debe ser financiera
Prepararse para El Niño no consiste únicamente en ejecutar obras de prevención. También supone pensar en la continuidad de los servicios financieros y en herramientas como seguros, créditos de emergencia y mecanismos de reprogramación.
El objetivo es evitar que los efectos económicos de un evento climático de algunos meses se prolonguen durante años mediante deudas impagables, pérdida de acceso al crédito o un traslado hacia el financiamiento informal. La capacidad del sistema financiero para responder a ese escenario será también parte de la preparación frente a El Niño.