Las grandes obras que siguen detenidas en el país: una mirada a la región Ica
Más de S/ 67 mil millones en inversión pública permanecen inmovilizados en el Perú. Al cierre de marzo de 2026, el país registraba 2,241 obras públicas paralizadas, según el más reciente informe de la Contraloría General de la República. Se trata de proyectos detenidos pese a contar con presupuesto y que abarcan desde carreteras y sistemas de agua potable hasta hospitales, colegios e infraestructura agrícola. En un país con amplias brechas de infraestructura, la cifra no es menor: son recursos comprometidos que todavía no se traducen en servicios para la población.
Las regiones con mayor número de obras paralizadas son Cusco (183), Puno (175), Áncash (172), Lima (163), Ayacucho (123) y Cajamarca (119). Los sectores más afectados son Transportes y Comunicaciones, Vivienda y Saneamiento, Agricultura, Educación y Salud, precisamente aquellos vinculados a conectividad, competitividad y acceso a servicios básicos. Las causas se repiten: expedientes técnicos deficientes, arbitrajes, incumplimientos contractuales, problemas de saneamiento físico-legal y retrasos administrativos.
Para especialistas vinculados al debate sobre calidad del gasto público, el problema de fondo no es únicamente cuánto dinero asigna el Estado, sino su capacidad para ejecutarlo con eficiencia. Desde la Asociación de Contribuyentes del Perú (ACP) han advertido en distintas oportunidades que el país arrastra una paradoja persistente: mientras se aprueban mayores presupuestos o se anuncian nuevos proyectos, miles de millones permanecen atrapados en obras inconclusas que no reducen brechas ni mejoran servicios. Bajo esa lógica, el problema no sería solo de recursos, sino de capacidad estatal para convertir presupuesto en resultados concretos.
Dos obras emblemáticas ayudan a dimensionar el problema. El Gasoducto Sur Peruano, valorizado en más de US$ 7,300 millones, fue concebido para llevar gas natural al sur del país, abaratar costos energéticos y dinamizar industrias y empleo. Sin embargo, permanece detenido desde hace años entre arbitrajes, controversias y cambios de rumbo estatal. A ello se suma Majes Siguas II, una de las principales apuestas de irrigación del país, paralizada pese a su potencial para ampliar la frontera agrícola y fortalecer exportaciones. Ambos casos tienen algo en común: proyectos anunciados como estratégicos que terminaron atrapados en controversias contractuales y decisiones inconclusas del Estado.
El caso de Ica: 29 obras detenidas y proyectos millonarios paralizados
Aunque Ica no figura entre las regiones con mayor número de proyectos detenidos, el informe de Contraloría registra 29 obras paralizadas, con más de S/ 60 millones inmovilizados. Del total, 14 están a cargo de gobiernos locales, ocho del Gobierno Regional y siete del Gobierno Nacional.
Las tres obras con mayor inversión detenida en la región son el nuevo establecimiento penitenciario de Ica, valorizado en S/ 877.3 millones y paralizado por arbitrajes y controversias; el mejoramiento del establecimiento penitenciario de Chincha, con S/ 92.7 millones, detenido por incumplimiento contractual; y la reconstrucción y rehabilitación del camino departamental IC-105, valorizada en S/ 63.6 millones, frenada también por controversias y arbitrajes. El patrón se repite: obras con altas inversiones que permanecen detenidas por problemas de ejecución y disputas contractuales.