Fecha: 26 mayo, 2026 Tipo de cambio : s/ 3.407

Perú vuelve al top 10 mundial de países más difíciles para hacer negocios

El Índice Global de Complejidad Corporativa 2026 de TMF Group confirma que el Perú se ha convertido en una de las economías más burocráticas del mundo. La carga regulatoria, los trámites municipales y la ineficiencia estatal afectan directamente la inversión, la formalidad y, en última instancia, al contribuyente.
Redacción Vigilante Publicado 2:52 pm, 26 mayo, 2026

El Perú ha regresado al top 10 de los países más complejos del mundo para hacer negocios, según el más reciente informe de TMF Group y publicado por Bloomberg. El ranking ubica al país en el puesto 10 a nivel global y entre los 11 sistemas más complicados de América Latina, una señal clara de que el entorno empresarial peruano no se está simplificando: está empeorando.

El informe coincide con lo que diversos gremios y especialistas vienen advirtiendo: el Estado peruano ha construido un aparato administrativo pesado, fragmentado y costoso. Abrir, operar y mantener una empresa implica navegar una red de procedimientos, fiscalizaciones y cambios normativos permanentes. Según el Índice de Barreras Burocráticas 2025, una empresa mediana puede perder 3,331 horas al año en trámites administrativos, equivalentes a 139 días calendario.

Uno de los principales focos de complejidad se encuentra en las municipalidades. La falta de estandarización, los criterios discrecionales y los procesos que varían según el distrito generan incertidumbre para emprendedores e inversionistas. TMF advierte que, lejos de simplificar, el Estado ha trasladado la carga al sector privado: «las empresas deben adaptarse con rapidez y mantener actualizados sus sistemas de cumplimiento».

La ecuación para el contribuyente es cada vez más desigual. Se pagan más impuestos y se asumen mayores costos de formalidad, pero los servicios públicos continúan siendo deficientes: inseguridad, infraestructura precaria, salud colapsada, educación pública débil y un sistema judicial lento e impredecible.

El impacto económico es directo: menos inversión, menor productividad y más informalidad. TMF recuerda que Latinoamérica concentra varios de los sistemas más complejos del mundo debido a regulaciones cambiantes, impuestos fragmentados y rigidez laboral. El Perú replica ese patrón, lo que explica por qué más del 70% de trabajadores permanece en la informalidad.

Mientras países como Dinamarca, Países Bajos o Nueva Zelanda usan tecnología para simplificar procesos, en el Perú la digitalización ha servido para multiplicar obligaciones. El resultado es un entorno empresarial que desalienta la formalidad y castiga al contribuyente que sí cumple.

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