El paro de transportistas contra el gobierno se desborda en Lima y Callao

Redacción Vigilante Publicado 4:46 pm, 4 Abril, 2022

Las protestas provocan caos en distintos puntos de la capital donde se registran bloqueos de vías y saqueos a negocios. El Ejecutivo opta por sacar a los militares a las calles para tratar de controlar la situación. La falta de capacidad del Estado ha convertido a la violencia en un mecanismo de negociación válido.

Manifestantes atacaron algunos vehículos de transporte público (Foto: GEC).

El paro de transportistas contra el gobierno de Pedro Castillo que se registra a nivel nacional, llegó a un pico de violencia, saqueos y caos en varios puntos de Lima y Callao, donde cientos de manifestantes atacaron a chóferes de buses, taxis y mototaxis que no acataban la medida de fuerza contra el alza de los combustibles.

Según la información a la que accedió Vigilante.pe, en Ancón se registró el bloqueo cerca del peaje en la panamericana norte; en Puente Piedra hubo un enfrentamientos entre manifestantes y policías, a la altura de la urbanización Pro.

En el Callao se reportó la presencia de manifestantes en el óvalo Cantolao sin mayores incidentes hasta el momento; en el Rímac se bloqueó el puente Caqueta hacia la Vía de Evitamiento. En el Cercado de Lima también se registraron bloqueos y manifestaciones a la altura de la Plaza 2 de Mayo.

Desde temprano, manifestantes también tomaron la Carretera Central, a la altura de Santa Clara; en Chaclacayo se bloqueó la carretera a la altura del Óvalo Horacio, mientras que en Villa El Salvador tomaron la vía a la altura del kilómetro 21.5 de la Panamericana Sur, y en Pucusana quemaron llantas para impedir el tránsito vehicular.

Manifestantes bloquearon la Carretera Central, que es clave para el abastecimiento de Lima y Callao (Foto: GEC).

En la Carretera Central, vía que une la sierra con la costa, se registraron los hechos más violentos de la jornada. Unos 250 manifestantes colocaron palos e incendiaron llantas para evitar que otras unidades transiten por el lugar, y se enfrentaron con piedras a un contingente policial que empezó a lanzar bombas lacrimógenas.

Otro grupo bloqueó el acceso Lima-Manchay, Manchay-Lima y Cieneguilla-Lima. Los transportistas, en su mayoría informales, con palos y piedras, obligaban pasajeros abandonen las unidades y golpeaban a los choferes si se rehusaban.

Los colectiveros informales, que se sumaron a la protesta, exigen al Gobierno que cumpla con las promesas que les hicieron en una mesa de diálogo hace unos meses. Aludían a las demandas a las que accedió, irresponsablemente, el exministro Juan Silva en su paso por el MTC. Entre las exigencias figuran el pedido de desaparecer a la Autoridad de Transporte Urbano (ATU) y la condonación de deudas de papeletas.

Hasta el momento, según la Policía, son 46 personas detenidas por violencia y desmanes contra la propiedad privada y pública, y por atentar contra efectivos policiales, lo que vuelve a poner en evidencia que la falta de capacidad del Estado ha convertido a la violencia en un mecanismo de negociación válido.

Ante el desborde de la protesta social, por el fuerte descontento con la gestión del gobierno, el ministro de Defensa, Francisco Gavidia, informó del despliegue de efectivos de las Fuerzas Armadas para el control de las manifestaciones. Agregó que son 95 puntos donde están los miembros del Ejército, Fuerza Aérea y la Marina.

Consultado por las muertes que se han registrado hasta el momento por las manifestaciones contra el régimen, el ministro dijo: “No ha habido nada más. Solo han sido cuatro”. Son cinco las personas fallecidas lamentablemente durante el paro de transportistas.

En la entrada de Huaycán también hubo enfrentamientos violentos (Foto: GEC).

Se informó que en Huaycán se detuvo a 30 personas por bloquear y quemar llantas. “Serán puestos a disposición del Ministerio Publico. Hay una orden donde estamos en alerta máxima para evitar mas bloqueos”, declaró el comisario de la zona.

“La gente quiere trabajar, tiene hambre. A las justas tengo S/200 para defenderme. Qué voy a comer la otra semana, yo tengo que ir a mi trabajo. Trabajo lejos. Yo trabajo en Metropolitana, tengo que salir de aquí a las 6 a.m., cómo me voy a ir si los están bajando. Necesito trabajar para comer, yo sufro de la columna, no es justo, no al paro”

Madre de familia afectada por las protestas.

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