Perú sumó apenas 95 kilómetros de vías férreas en 15 años mientras la red vial nacional se duplicó
La infraestructura ferroviaria peruana avanzó apenas 95 kilómetros entre 2010 y 2025. En ese mismo periodo, la red ferroviaria pasó de aproximadamente 1.907 kilómetros a 2.002 kilómetros, mientras que la red vial nacional creció de 84.000 a 177.000 kilómetros. La diferencia refleja el reducido desarrollo del transporte ferroviario frente a otras modalidades de infraestructura.
La infraestructura existente también presenta deficiencias
El rezago no se limita a la escasa construcción de nuevas líneas. El diagnóstico de brechas del Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) señala que, de los 1.874 kilómetros de sistemas ferroviarios interurbanos actualmente en operación, solo el 12% se encuentra en condiciones adecuadas para prestar servicios de carga y pasajeros.
Este escenario implica que gran parte de la infraestructura existente opera con limitaciones que reducen su capacidad, incrementan los riesgos operativos y afectan la eficiencia del transporte. Los especialistas sostienen que ampliar la red ferroviaria no garantiza mejores resultados si la infraestructura ya construida continúa deteriorándose.
Una vía férrea en mal estado reduce la velocidad de operación, limita la capacidad de transporte y aumenta los costos de mantenimiento. Por ello, la conservación de la infraestructura constituye un componente tan importante como la construcción de nuevas líneas.
Proyectos de alto costo requieren evaluación técnica
El propio Plan Nacional de Infraestructura estima que construir un kilómetro de ferrovía demanda inversiones de entre US$8 millones y US$12 millones.
Debido a la magnitud de estos montos, los proyectos requieren responder a una demanda claramente identificada y sustentarse en análisis técnicos que permitan justificar la inversión pública o privada.
Especialistas en infraestructura advierten que uno de los errores más frecuentes consiste en desarrollar proyectos ferroviarios de manera aislada, sin una adecuada conexión con carreteras, puertos y centros logísticos.
Cuando alguno de estos componentes presenta limitaciones, la rentabilidad económica del sistema de transporte disminuye y parte de los beneficios esperados de la inversión se pierde.
Competitividad e inversión privada: Un reto pendiente
De acuerdo con estimaciones de Boston Consulting Group, incrementar en 5% el stock ferroviario del país podría generar un retorno equivalente al 0,6% del PBI en el largo plazo.
Sin embargo, ese potencial depende de que los proyectos formen parte de una estrategia integral de infraestructura y se ejecuten bajo criterios técnicos.
Los especialistas también coinciden en que el desarrollo ferroviario requiere estabilidad jurídica y política para atraer inversión privada, debido a que este tipo de proyectos demanda elevados montos de capital y periodos de recuperación que pueden extenderse durante varias décadas.
El incremento de apenas 95 kilómetros de vías férreas en quince años evidencia el escaso avance del desarrollo ferroviario en el país.
Más allá del anuncio de nuevas obras, el desafío consiste en priorizar proyectos técnicamente viables, asegurar el mantenimiento de la infraestructura existente y generar condiciones que permitan atraer inversión privada para reducir la brecha ferroviaria de manera sostenible.