El reglamento que el MINEM no pública y que mantiene paralizada la masificación del gas
El Perú tiene una ley para masificar el gas natural desde abril de 2025. Es la Ley 32315, cuyo objetivo es llevar energía más barata a hogares, industrias y pequeños negocios en regiones, bajo un esquema de libre competencia y con un uso eficiente del dinero de los contribuyentes. Pero más de un año después, la norma sigue incompleta: el Ministerio de Energía y Minas (MINEM) aún no publica su reglamento.
Sin reglamento, la masificación del gas está bloqueada. Los mecanismos de compensación, los incentivos para nuevas empresas distribuidoras y los procedimientos para expandir redes regionales no pueden ponerse en marcha. La pregunta es evidente: ¿quién se beneficia con este retraso?
Uno de los puntos centrales de la ley es la creación de un mecanismo de compensación para reducir el precio del gas en regiones donde la baja densidad poblacional hace que el servicio sea más caro. El subsidio se financia con dos fuentes: el FISE —un fondo estatal que se alimenta de un pequeño cargo incluido en los recibos de luz y que sirve para que hogares y pequeños negocios accedan a energía más barata— y un recargo al transporte por ductos si el FISE no alcanza.
El beneficio está dirigido a usuarios que consumen hasta 50,000 m³ al mes, lo que incluye hogares, pequeños negocios, GNV y nuevas industrias regionales. Es un esquema diseñado para que los más pequeños paguen un precio accesible, mientras que los grandes consumidores mantengan tarifas completas.
El FISE ha demostrado ser un mecanismo efectivo: 1.9 millones de hogares ya cuentan con gas natural, y 1.1 millones de conexiones fueron financiadas por este fondo. Desde 2012, más del 60% de las conexiones residenciales se hicieron gracias a este esquema. Con más competencia en distribución, el avance podría ser aún mayor.
Pero nada de esto puede avanzar sin el reglamento. El país tiene la ley, tiene el fondo, tiene la demanda y tiene regiones enteras esperando energía más barata. Lo que falta es que el MINEM deje de postergar la publicación del reglamento que permitiría activar la masificación.
La pregunta final es inevitable: ¿por qué el MINEM sí acelera adendas monopólicas y no publica el reglamento que abriría la competencia? ¿Qué intereses están detrás de mantener el mercado cerrado y la masificación detenida?
La masificación del gas no es un lujo. Es una política pública urgente. Piura, que enfrenta una crisis agrícola producto del fenómeno del niño, podría reducir costos con gas natural. La crisis energética de marzo habría sido menor con más infraestructura. El reglamento debe ser una prioridad inmediata. Los contribuyentes exigen competencia, transparencia y buen uso de los recursos públicos.