¿Podemos esperar más trabajo formal y digno tras el mensaje presidencial?

Redacción Vigilante Publicado 9:55 am, 17 Marzo, 2022

La informalidad laboral en Perú aumentó a 74.1% en 2021, que equivale a más de 9 millones de personas que trabajan bajo esta condición, según el INEI. El empleo adecuado aún no se recupera y no lo hará con puestos de trabajo temporales o bonos, como parece creer el gobierno, que encima promueve una legislación laboral contraria a estos objetivos.

En su mensaje del martes último ante el Congreso, el presidente Pedro Castillo mencionó que a través del programa Trabaja Perú se habían creado más de 200 mil empleos temporales y que gracias al bono “Recuperemos el Empleo” más de 45,500 trabajadores del sector privado habían mantenido su puesto.

Si bien esto es cierto, lo que no dijo el mandatario es que el mercado laboral peruano sigue siendo débil y el empleo temporal y los bonos no son la solución a este problema. Así, aunque se nota una recuperación del dinamismo del mercado laboral peruano, dos años después aún no alcanzamos los niveles de empleo formal prepandemia. Es más, el trabajo informal se ha incrementado y con él, el trabajo vulnerable. Encima, el gobierno promueve una legislación laboral que agrava esta situación.

Lo cierto es que el mensaje presidencial no abordó el tema laboral de manera directa y profunda, ni puso énfasis en promover la inversión privada, facilitar la creación de empresas y generar mejores reglas de juego para la economía. Solo la generación de empresas, inversión privada y capital, genera trabajo digno, formal y estable.

Si bien el presidente prometió acelerar diversas obras públicas, esto es algo a lo que ya estamos acostumbrados. Un reporte de COMEX sobre el Plan Nacional de Infraestructura muestra que este recién alcanza el 37% de avance después de 3 años, con obras que llevan muchos años paralizadas.

Entonces, no es extraño que cada cierto tiempo, nuestras autoridades nos vuelven a prometer las mismas obras paralizadas que debieron haberse culminado hace tiempo. Por ejemplo, a 5 años de los estragos causados por el fenómeno de El Niño, aún no se culminan con las obras de la Reconstrucción con Cambios. El presidente volvió a prometer que estas obras se realizarían.

Más allá de las buenas intenciones, la calidad de vida de los peruanos no mejora ni con promesas ni bonos, tampoco con obras públicas lentas o paralizadas. La calidad de vida de los peruanos mejora con reglas de juego que favorezcan el nacimiento y crecimiento de empresas formales.

Por ejemplo, la informalidad laboral a nivel nacional aumentó a 74.1% durante el tercer trimestre del 2021. Según COMEX, esto significó que la cantidad de trabajadores que operaban bajo dicha condición se incrementó en 20% hasta ascender a más de 12 millones de trabajadores informales.

También según el gremio empresarial, respecto a las condiciones del empleo, durante el tercer trimestre de 2021, en nuestro país la tasa de empleo vulnerable ascendió a un 48.4%, lo que equivale a 8,2 millones de personas (+9.3% respecto al mismo periodo de 2020) que están en esta condición.

En conclusión, si bien el mercado laboral empieza a recuperarse, tenemos más trabajadores informales y vulnerables, tenemos una inversión privada paralizada y una inversión pública en retroceso. Y así no se puede generar empleo estable, digno y formal. En esta línea, las medidas del gobierno no pueden meterle cabe al trabajo, a la empresa y al emprendimiento de peruanos y peruanas que hoy tratan de tener estabilidad, optimismo y oportunidades para sus familias.

Fuente: Asociación de Contribuyentes del Perú

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