Cusco mantiene en suspenso la segunda vuelta, aunque Mendoza ya supera el 30%
Cusco sigue esperando la definición electoral. Al 17 de octubre, con el 99,4 % del conteo de la ONPE, Verónika Mendoza, de Venceremos, se mantenía alrededor del 33% necesario para ganar en primera vuelta, seguida de Héctor Acurio, de Ahora Nación, con 19%. La incertidumbre se concentra en 20 actas enviadas al Jurado Electoral Especial (JEE), principalmente de La Convención y Paruro, donde Acurio registraría una ligera ventaja. Sin embargo, la tendencia ya muestra a una ganadora del Gobierno Regional.
Más allá del resultado, las propuestas de ambos candidatos plantean interrogantes sobre el futuro económico de Cusco. Mendoza, excongresista y excandidata presidencial, ofrece ampliar el acceso al gas natural, promover la minería con licencia social y diversificar el turismo. También propone destinar el 70 % del canon al cierre de brechas y aumentar en 40 % las MYPE formales hacia 2030. Aunque estas medidas suenan bien, asignan al Estado un papel intervencionista que puede elevar los costos burocráticos, distorsionar las prioridades de gasto y desplazar recursos que podrían destinarse a servicios esenciales o a facilitar la actividad privada.
Esa orientación se refleja en la propuesta de crear una Agencia Regional de Desarrollo e Inversiones y cinco agencias territoriales, pese a que ya existe una Gerencia Regional de Desarrollo Económico del Gore Cusco encargada de promover la actividad productiva y empresarial. Sin precisar qué funciones reemplazarían ni cuánto costarían, estas nuevas entidades podrían duplicar tareas, ampliar la planilla estatal y aumentar el gasto financiado por los contribuyentes, en un contexto de gestiones deficientes en gobiernos regionales y locales.
Camisea también ha generado controversia durante la campaña. Mendoza sostuvo que el gas se trasladaba a Lima y se exportaba mientras los pueblos del sur no recibían sus beneficios. Sin embargo, los datos procesados por Vigilante muestran que el Gore Cusco sí recibe importantes recursos de las actividades extractivas. A octubre de 2026, había recibido S/ 960,4 millones en transferencias, de los cuales S/ 465,93 millones corresponden al canon gasífero, equivalente al 48,5 % del total. La minería aportó otros S/ 179,95 millones por canon minero, regalías y utilidades mineras, equivalentes al 18,7 %. Estas cifras ponen sobre la mesa otra cuestión: no significa que todos los hogares tengan acceso al gas, pero cuánto de los recursos disponibles se convierte efectivamente en servicios e infraestructura para la población.
A diferencia de Mendoza, Héctor Acurio pone el énfasis en la infraestructura, aunque sus propuestas también plantean interrogantes sobre el uso de los recursos públicos. Ingeniero civil y candidato por Ahora Nación, propone un tren de cercanías entre Cusco y Urcos, con conexiones hacia Anta y Urubamba, impulsar el aeropuerto de Chinchero, construir hospitales y ampliar los servicios de agua y saneamiento. También plantea fortalecer las actividades productivas y la asociatividad campesina. Su partido defiende en su programa nacional un Estado planificador con un papel activo en la economía. Sus propuestas también plantean preguntas sobre el costo, el financiamiento y el mantenimiento de las obras. Sin estudios que justifiquen su utilidad y sostenibilidad, podrían comprometer presupuestos futuros sin mejorar los servicios.
Una región con recursos y necesidades pendientes
En 2025, Cusco registró 18,8 % de pobreza monetaria, 48,3 % de subempleo y 56,6 % de anemia en niños de 6 a 35 meses. A julio de 2026, había recibido S/ 790,8 millones por recursos generados por la minería, superando los S/ 592,7 millones transferidos durante todo 2025. Pese a su riqueza minera, gasífera y turística, persisten importantes necesidades sociales.
La región también tiene tres proyectos mineros con inversiones previstas por US$ 3.590 millones, aunque dos todavía no cuentan con fecha definida de inicio. Su desarrollo dependerá, entre otros factores, de la estabilidad de las reglas, la viabilidad de las inversiones y la gestión de conflictos sociales.
Mientras se resuelven las actas pendientes, las propuestas de Mendoza y Acurio dejan una discusión de fondo: cómo aprovechar los recursos regionales sin aumentar innecesariamente la burocracia ni comprometer presupuestos en obras de escaso beneficio. El próximo gobernador deberá explicar cómo financiará sus promesas, facilitará la inversión y mejorará los servicios que Cusco todavía necesita.