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Ilave: protestantes violentos atacaron entidades del Estado y bancos

Cientos de manifestantes radicales atentaron contra la propiedad pública y privada en Puno, para exigir la renuncia de Dina Boluarte y otras medidas, quemando al menos seis entidades bancarias. La violencia desatada en la región agrava la crisis económica, que afrontan los puneños debido a la paralización de actividades comerciales, y pone en suspenso la continuidad de las operaciones.

Ataque a entidades provocó millones de soles en perdidas.

La región Puno se vio azotada por la violencia utilizada por un grupo de protestantes que decidieron “radicalizar” sus demandas atacando diversas entidades públicas y privadas. El grupo de manifestantes violentos exigen la renuncia de la presidenta Dina Boluarte, el cierre del Congreso, el adelanto de elecciones al 2023 y una Asamblea Constituyente.

¿QUÉ PASO?

Para que el gobierno haga caso a sus reclamos, un grupo de manifestante radicales se movilizaron por distintas ciudades de Puno, siendo Ilave la zona donde se usó la violencia. Así, el 22 de enero, los protestantes se enfrentaron a la Policía; lo que resultó con la muerte de una persona. Ante esta situación, los protestantes violentos decidieron atacar la Comisaría de Ilave, que fue el primer objetivo. Atacaron con palos y piedras el lugar para luego prender fuego.

Los efectivos tuvieron que abandonar la comisaria debido a las amenazas de muerte que recibieron de la turba.

LOS DAÑOS

Los violentos decidieron continuar con los desmanes y aprovecharon el caos que reinó en Ilave por unas horas, ante la falta de policías, para atacar la sede del Ministerio Público de Ilave, donde se quemó miles de archivos de investigación.

Este tipo de actos delincuencias han generado preocupación entre los diversos titulares de los poderes del Estado. Por ejemplo, el presidente del Poder Judicial, Javier Arévalo, sostuvo que “detrás de todo esto está el crimen organizado, la minería ilegal, el tráfico de drogas, el terrorismo”.

En medio de esta ola de violencia, la región enfrenta una crisis económicas producto de las paralizaciones comerciales. Sin embargo, lejos de evitar que esta situación empeore, los protestantes decidieron atacar una farmacia y hasta entidades bancarias como MiBanco, Caja Raíz, Orienta, Caja Tacna, Caja Cusco y Credinka.

Estos ataques también han motivado que otras empresas como Caja Cusco, que también su atacada, analicen en invertir en la región. “Mediante la inclusión financiera, hemos coadyuvado al desarrollo de miles de familias y de la economía local de las regiones, por ello lamentamos profundamente que, haciendo uso de la violencia, se opte por destruir las instalaciones de una entidad que ofrece herramientas y mecanismos que sí contribuyen a mejorar la calidad de vida de las personas”, señaló el presidente de Caja Cusco, Guido Bayro.

“Las pérdidas han sido materiales, aunque de gran importancia para la continuidad de nuestras operaciones en dicha ciudad”, agregó.

Lamentablemente, lejos de proponer soluciones, hasta el momento el gobernador de Puno, Richard Hancco, no ha tomado las medidas necesarias, sino, por el contrario, mostró su respaldo hacia el pedido de los manifestantes. En ese contexto, también se registraron ataques al puesto de control de la Sunat, Migraciones y el Servicio Nacional de Sanidad Agraria (Senasa) en Yunguyo.

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