OPINIÓN

El Perú, la OCDE y el camino hacia la inclusión, por Yesenia Álvarez

“Todos los países de la OCDE han estado progresando en las últimas dos décadas y se están volviendo más inclusivos. Al 2022, 24 países de la OCDE, o al menos en algunas partes de su territorio, reconocen los matrimonios entre personas del mismo sexo en comparación con 1999, cuando ningún país de este organismo los permitía”.

Por Yesenia Álvarez (@yesiyeat)

(*) La semana pasada el secretario general adjunto de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) visitó el Perú como parte del proceso de nuestra adhesión a dicho organismo, el cual congrega a países líderes en políticas públicas que han mejorado el bienestar de sus ciudadanos y que representan alrededor del 80% del comercio y de las inversiones mundiales. Es un desafío entrar y si queremos estar allí debemos saber que la OCDE también tiene un compromiso con la inclusión LGBTI.

En el 2014, doce países miembros emitieron una “llamada de atención” a la OCDE para que estudie el caso económico de las políticas y leyes inclusivas para las personas LGBTI y ello derivó en un riguroso reporte llamado “¿Sobre el arcoiris? El camino hacia la inclusión LGBTI” (2020), el cual reveló una relación positiva entre la inclusión legal LGBTI y el desarrollo económico.

También dio cuenta de que todos los países de la OCDE han estado progresando en las últimas dos décadas y se están volviendo más inclusivos. Al 2022, 24 países de la OCDE, o al menos en algunas partes de su territorio, reconocen los matrimonios entre personas del mismo sexo en comparación con 1999, cuando ningún país de este organismo los permitía.

La OCDE está conformada por 38 países y solo 4 de América Latina y el Caribe están allí, que son Chile, Costa Rica, Colombia y México y precisamente son países que reconocen el matrimonio entre personas del mismo sexo.

La economista Marie-Anne Valfort, una de las autoras del reporte, señala que la OCDE espera ampliar su compromiso para ayudar a los países miembros en su camino hacia la igualdad LGBTI y considera que los hallazgos y estándares de los informes de evaluación comparativa como este del 2020 ayudan a mostrar a los países de bajo rendimiento cómo pueden hacerlo mejor dentro de la organización.

Por ello, considero que es prioritario en este proceso de adhesión que el Perú también progrese en inclusión pues sería vergonzoso y disonante querer entrar a la OCDE siendo el país más estancado en materia de inclusión LGBTI de la región.

(*) Esta columna de Yesenia Álvarez fue publicada originalmente en Perú21.

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