Cuando Roma (la élite peruana) se quedó inmóvil
En los últimos siglos del Imperio Romano de Occidente no ocurrió, como suele creerse, una simple “invasión” de bárbaros que destruyó una civilización próspera. Ocurrió algo más inquietante: Roma ya estaba cansada de sí misma. Conservaba sus mármoles, sus títulos, sus fórmulas jurídicas burocráticas y su retórica de grandeza, pero había perdido aquello que ninguna muralla puede reemplazar: la convicción de su propio futuro.
29 enero, 2026
3:02 pm