/ POLÍTICA
La democracia que se juega fuera de las urnas
La democracia peruana no se define únicamente en las urnas. Su calidad depende de la vigilancia cotidiana sobre un Estado que gasta mal, tolera la informalidad y reproduce corrupción en trámites diarios. La evidencia, la denuncia y la organización ciudadana se han convertido en los principales contrapesos frente a instituciones que no corrigen sus fallas por sí mismas. La participación sostenida, y no solo el voto, es hoy el indicador más claro de la salud democrática del país.