Fecha: 16 diciembre, 2025 Tipo de cambio : s/ 3.365

Un mismo gasto, distinta fiscalización: la Sunat desalienta la formalidad

La Sunat acepta o rechaza los mismos gastos según el criterio del auditor de turno, generando incertidumbre entre los negocios y desalentando la formalidad.
Redacción Vigilante Publicado 7:20 am, 16 diciembre, 2025

En los últimos meses, la Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria (Sunat) viene aplicando criterios cambiantes y subjetivos al revisar los gastos de las empresas, una situación que estaría desalentando la formalidad y frenando la inversión en el país. En la práctica, un mismo gasto puede ser aceptado o rechazado únicamente según el criterio del auditor que realiza la fiscalización, incluso cuando la normativa permite expresamente descontarlo para el cálculo de impuestos.

Uno de los casos más frecuentes ocurre con la deducción de gastos, es decir, aquellas compras o inversiones que una empresa puede restar de su utilidad antes de pagar impuestos. Estos gastos pueden incluir préstamos, actividades de bienestar para trabajadores, equipos, movilidad y más. Sin embargo, varios contribuyentes reportan que la Sunat está rechazando gastos que antes eran claramente aceptados.

Por ejemplo, una ferretería que adquirió una moto para repartir pedidos vio cómo la Sunat cuestionó la compra argumentando que “no tiene relación” con su actividad comercial, pese a que es una herramienta común para operar. En otro caso, una pequeña empresa textil que tomó un préstamo para capital de trabajo presentó sus comprobantes y los pagos de intereses bancarios. Aun así, la Sunat desconoció parte del gasto alegando que “no está acreditado”, solicitando pruebas adicionales que la ley no exige.

Para los empresarios afectados, el problema no es la fiscalización en sí, sino el nivel de intervención y la falta de criterios técnicos uniformes. Señalan que la Sunat termina decidiendo qué inversiones son adecuadas o no para cada negocio, lo que genera incertidumbre y temor entre quienes buscan mantenerse formales.

Especialistas advierten que cuando las reglas dependen de interpretaciones que siempre favorecen al Estado, las empresas reducen sus inversiones, se frena el dinamismo económico y se incentiva que muchos migran a la informalidad o lleven su capital al exterior.

El sector privado reclama una reforma urgente en la política tributaria y un cambio de enfoque dentro de la Sunat: menos castigo y más acompañamiento, reglas claras y predecibles, y un trato que incentive la formalidad. De lo contrario, advierten, la inversión privada seguirá debilitándose y el Perú continuará perdiendo competitividad y oportunidades de desarrollo.

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