Crisis en simultáneo: tres golpes económicos que exponen el mayor problema del Perú
Marzo muestra un deterioro económico sin matices. Thorne & Associates estima que el PBI peruano podría caer hasta -1,1% en el mes, lo que representaría la contracción más 00 en tres años. El resultado responde a la coincidencia de tres choques que han afectado la actividad en paralelo.
El primero es el gas. Camisea produce el 96% del gas natural del país y genera casi la mitad de la electricidad. La rotura del ducto en Cusco interrumpió una parte relevante de la cadena productiva, con efectos en industrias, transporte y precios. BBVA Research calcula que este evento podría restar 1,8 puntos porcentuales a la actividad de marzo y ajustó su proyección de crecimiento anual de 3,1% a 2,9%. Thorne & Associates la sitúa en 2,3%.
El segundo frente es climático. El Senamhi activó una alerta por El Niño Costero el 13 de febrero. Aunque se mantiene como un evento débil, podría extenderse hasta noviembre y escalar antes de julio, con riesgos para pesca, agricultura e infraestructura. BBVA estima un impacto de entre 0,2 y 0,4 puntos porcentuales en el crecimiento anual. La baja ejecución del presupuesto en obras de prevención se mantiene como un factor relevante.
El tercer choque es externo. Los bombardeos de Estados Unidos e Israel contra Irán afectaron el tránsito en el Estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial. El precio del crudo alcanzó los US$120 por barril el 8 de marzo y se proyecta un promedio de US$90 en el mes, con riesgo de incrementos adicionales. El efecto se traslada a costos de transporte, insumos y alimentos.
En este contexto, el tipo de cambio se mantiene relativamente estable, respaldado por la gestión del Banco Central. Sin embargo, el entorno político introduce un factor adicional. Desde 2016, el país ha tenido ocho presidentes y más de 135 ministros en menos de cuatro años, junto con cambios en entidades como la SUNAT y EsSalud.
Este escenario incide en las decisiones de inversión, que dependen de la predictibilidad de las reglas. La menor inversión privada impacta en el empleo formal, los salarios y el crecimiento potencial. La respuesta a los choques recientes —el incidente en Camisea, el contexto internacional y el avance de El Niño— ha sido limitada, en un contexto de debilidad en la ejecución y continuidad de políticas públicas.